03 febrero 2026

EL CUARTO DE LAS ESTRELLAS

 


Hay novelas que, aunque leídas hace tiempo, dejan ese recuerdo perenne de su argumento y cómo nos conmovieron e inspiraron. Quizá por esa forma tan cercana y lúcida de mostrarnos con palabras un escenario conocido de otros tiempos, que veíamos al pasar por la antigua carretera 340 como algo propio del paisaje cumpliendo su función. Después de la excelente narrativa de su autor, donde el escenario es un personaje fundamental, adquirimos una visión diferente y profunda del entorno.

En la sinopsis nos resumen la historia, pero la calidad solo la descubriremos con cada palabra y en cada párrafo. Sin ánimo de hacer spoiler, voy a transcribir textualmente un pasaje, por aquello de abrir el apetito literario. También parte de una entrevista, muy interesante, realizada a Garriga Vela.

Este magnífico escritor catalán, afincado desde hace tiempo en tierras malagueñas, no acumula sus libros entre los tochos y las montañas de best-sellers expuestas en librerías o grandes superficies. Los buenos lectores ya sabemos, más o menos, como funciona el mundo literario…

  

NOVELA GANADORA DEL PREMIO CAFÉ GIJÓN 2013
«No me extraña nada que la literatura de José Antonio Garriga Vela haya fascinado a escritores como Juan Marsé, Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza o Joan de Sagarra.»  
Enrique Vila-Matas

 

Sinopsis:

El cuarto de las estrellas es la historia de un hombre que sufre un accidente que le borra los recuerdos más recientes, mientras los recuerdos más remotos brotan con extraña fluidez, y se retira al escenario de su infancia para escribir una novela tejida con todas esas memorias. A La Araña, un lugar asfixiante y gris ubicado en ninguna parte, un pueblo arrinconado entre el mar y la omnipresente cementera.
La vida de la familia da un vuelco cuando un décimo comprado por el padre del narrador resulta agraciado con el primer premio en el sorteo de la lotería de Navidad de 1973. Un décimo que los hizo ricos y a la vez los arruinó... El padre decide viajar a Nueva York, su paraíso soñado, y en el transcurso de ese viaje familiar desvelará a su hijo un secreto que no puede guardar por más tiempo. Ese secreto es la piedra angular de una novela en la que el autor ha conseguido inyectar vida a unos fantasmas tan reales que acaban convenciéndonos de que, quizá, los fantasmas seamos nosotros, de que hemos sido expulsados de una patria a la que acudimos siempre, el pasado, a pesar de que allí solo hay cenizas.

 

 

«Los que vivieron la guerra retroceden en el tiempo al oír las detonaciones. Ellos temen que cualquier día se repita la historia y afirman que la cementera es un antídoto contra el olvido. La montaña caliza está plagada de fósiles. Millones de cadáveres que se han ido amontonando y sepultando entre sí, unos sobre otros, a lo largo de los siglos. Tengo la sensación de que estoy en un lugar que no existe. No solo porque desaparece su nombre en los mapas y nadie acude a visitarlo, ni siquiera en verano, cuando La Araña se convierte en una isla desierta en medio de las otras playas repletas de bañistas, sino también porque sus propios habitantes a fuerza de permanecer ocultos se hacen invisibles.»

 

 

 

Parte de la mencionada entrevista:

 

¿Cuánto de realidad y de experiencia personal puede encontrarse en esta novela?

Como el narrador de la historia, yo también sufrí un desmayo, caí al suelo y me golpee la sien. El golpe produjo un hematoma cerebral que me hizo perder la memoria reciente mientras que recordaba con absoluta nitidez los pasajes de la infancia y la adolescencia. A medida que el hematoma disminuyó de tamaño fui recobrando la memoria. También perdí el sentido del olfato y consecuentemente el sentido del gusto, como el narrador de la novela. Lo demás que cuento es literatura. 

¿Por qué un escenario tan agreste y cerrado para desarrollar esta historia?

Paso por el barrio de  La Araña casi todos los días. Oigo el sonido  de la fábrica de cementos Goliat que se encuentra frente al mar y a tan solo tres quilómetros de la ciudad de Málaga. Se trata de un territorio desértico, asfixiante, y también literario. El paraje es una tentación para un novelista y yo caí en esa tentación.

 

El punto final podría ser una frase muy indicativa de cómo esta novela ahonda en la memoria: ¿Acaso existe alguna casa de empeño en que se pueda recuperar el tiempo perdido? Está escrita con la melancolía necesaria y las mejores metáforas para definir un micro-mundo, La Araña, con sus  propias leyes de vida y muerte. Y la Cementera, Goliat, solo un gigante en continuo movimiento desde fuera. Desde dentro, los pulmones marcando la respiración de sus habitantes.

 

         Esperanza Liñán Gálvez


31 enero 2026

CITAS PARA REFLEXIONAR

 

“No importa cuánto éxito tengas, siempre debes mantener tus pies en la tierra.”




Etta James: EEUU 1938 – 2012 ; cantante estadounidense conocida como La Reina del Blues ; destacó asimismo en el soul, góspel, jazz e incluso en el rock; ganadora de seis premios grammy; su canción insignia “At Last”, una melodía de Glenn Miller, alcanzó el número dos en la lista R&B.


UN POEMA PARA EL SÁBADO: DÁMASO ALONSO

 

Calle del arrabal

Se me quedó en lo hondo
una visión tan clara,
que tengo que entornar los ojos cuando
intento recordarla.

A un lado, hay un calvero de solares
en frente, están las casas alineadas
porque esperan que de un momento a otro
la Primavera pasará.

Las sábanas,
aún goteantes, penden
de todas las ventanas,
el viento juega con el sol en ellas
y ellas ríen del juego y de la gracia.

Y hay las niñas bonitas
que se peinan al aire 1ibre.

Cantan
los chicos de una escuela la lección.
Las once dan.

Por el arroyo pasa
un viejo cojitranco
que empuja su carrito de naranjas.

 


De: Poemas puros. Poemillas de la ciudad, 1921

 

 

Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas nació en Madrid, el 22 de octubre 1898.

Escritor, poeta, y filólogo, encuadrado dentro de la Generación del 27, también se le relaciona dentro con la primera generación poética de la posguerra.

Ejerció como profesor en Oxford dos años. A partir de 1933, lo hizo como catedrático de Lengua y Literatura Españolas en la Universidad de Valencia.

Junto a Ortega y Gasset, entre otros intelectuales, estuvo refugiado durante las primeras semanas de la guerra civil en la Residencia de Estudiantes de Madrid, temeroso de ser represaliado, ya que sus cuñados eran conocidos simpatizantes del bando sublevado. El resto de la guerra estuvo en Valencia.

Tras la guerra civil fue depurado sin sanción y en 1941 obtuvo la cátedra de Filología Románica en la Universidad Complutense de Madrid; en la que tuvo entre otros alumnos a Fernando Lázaro Carreter.

En 1948 fue elegido miembro de la Real Academia Española y en 1959 de la Real Academia de la Historia.
Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en 1973.

Fue director de la Real Academia Española sucediendo a Ramón Menéndez Pidal.

Obtuvo el Premio Nacional de Literatura 1927, y el Premio Miguel de Cervantes 1978.

Murió en Madrid, el 25 de enero 1990.


30 enero 2026

LA ASCENDENCIA MIXTA HISPANA, DE UN INDIVIDUO ENTERRADO EN EL DOLMEN DE MENGA

 

Revelan la ascendencia mixta hispana, mediterránea y norteafricana de un individuo enterrado en el dolmen de Menga en Antequera

Artículo publicado en la revista Novaciencia

El Dolmen de Menga en Antequera ha sido usado como lugar sacro a lo largo de los siglos. El ADN analizado mediante radiocarbono de dos individuos enterrados en el atrio del Dolmen entre los siglos VIII y XI d. C., han encontrado similitudes con la etnia mozabita Argelia. Los mozabitas son grupo bereber que en la actualidad cuenta con una población de entre 150.000 y 300.000 personas. 

El Grupo de Investigación ATLAS de la Universidad de Sevilla (HUM-694) colabora en un estudio arqueogenómico llevado a cabo por las universidades británicas de Huddersfield y Londres (Instituto Francis Crick) y por la Universidad de Harvard (EEUU) en el que se dan a conocer datos sobre la ancestría genética de los dos varones adultos medievales enterrados en el atrio del dolmen de Menga (Antequera, Málaga) entre los siglos VIII y XI d. C. (periodo andalusí).

Este estudio se apoya en investigaciones previas llevadas a cabo por el Grupo ATLAS en las que se dieron a conocer datos sobre el contexto funerario, la antropología física y la edad radiocarbónica de estos dos individuos, que fueron enterrados en la entrada del gran dolmen neolítico de manera altamente formalizada, con la cabeza apuntando hacia el interior del dolmen. El estudio, ha sido publicado en la revista Journal of Archaeological Science Reports.

En esta investigación, se ha analizado el ADN de dos individuos medievales, datados por radiocarbono entre los siglos VIII y XI d. C., enterrados en el atrio, alineado con el eje de simetría del dolmen. El contenido de ADN era muy bajo y estaba altamente degradado, en consonancia con observaciones previas en la Hispania mediterránea prehistórica e histórica. No obstante, se pudo obtener el perfil genético de uno de los individuos, tras el uso de la técnica de enriquecimiento de SNP, utilizada para poder obtener información genética útil cuando el ADN está muy degradado o presente en cantidades muy bajas.

Este individuo presenta linajes uniparentales típicos de las poblaciones europeas pero un linaje de ADN mitocondrial (ADNmt) compartido con individuos norteafricanos modernos, y a nivel autosómico también mostró ascendencia norteafricana y levantina, en consonancia con la tendencia general en la región durante este período. 

En su linaje de ADNmt, este individuo compartía dos mutaciones con una secuencia observada en un individuo de etnia mozabita moderno en Argelia. Los mozabitas son un grupo bereber nativo del Valle de M’zab en el norte de Argelia, con un idioma propio (el mozabita, que es una variante del bereber) que en la actualidad cuenta con una población de entre 150.000 y 300.000 personas. El análisis genómico de este individuo es por tanto un reflejo de la diversidad genética, demográfica y cultural de la sociedad andalusí.

El estudio propone también una interpretación de estas inhumaciones basada en los datos arqueológicos e históricos, enmarcada en el contexto arqueológico más amplio de la reutilización de monumentos prehistóricos durante el Medievo, un fenómeno ampliamente documentado en Hispania. Los datos recogidos sugieren que en el periodo en el que estas dos personas fueron enterradas, el dolmen de Menga era utilizado como eremitorio o santuario (morabito).

El dolmen de Menga, parte del sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO en Antequera (Málaga, España), fue construido en el cuarto milenio a. C. durante el Neolítico, pero posee una larga historia de uso y frecuentación que se extiende a tiempos históricos modernos. De hecho, es probable que este gran dolmen haya sido utilizado como espacio sacro y/o funerario de forma ininterrumpida desde su construcción entre el 3800 y 3600 a.C. 

 

27 enero 2026

REFLEXIONES DE INVIERNO

 

Este verano pasado tuve el tiempo y las ganas de recapacitar en el blog sobre los acontecimientos que se iban sucediendo y que me movían  a expresarme sobre ellos y sus consecuencias. Hubo compañeros que me comentaron también sus impresiones y se estableció una especie de diálogo a distancia  creo que enriquecedor.

Llegó el otoño.  El regreso a las clases de la universidad, a preparar las  diversas actividades de Amaduma, y también las personales, apagó ese deseo de comunicar por escrito lo que pasaba por mi cabeza. O quizá también, porque esa estación es más serena, y puede que no hayan ocurrido grandes conmociones en estos últimos meses. Y si las ha habido estaban relacionadas con la política: corrupciones diversas, jueces, juzgados, condenas… Un laberinto en el que es muy fácil perderse y se corre el peligro de no encontrarse.

Pero ¡ay amigos!  El invierno  ha llegado y lo ha hecho sin concesiones. Un invierno que ha recuperado su razón de ser: el frío, la lluvia, la nieve y toda esa serie de borrascas  a las que  bautizan (supongo que de forma laica)  y que  llevan nombre  de forma políticamente correcta: uno masculino, otro femenino… La igualdad por decreto. Sobre todo en cuestiones baladíes. En las importantes es más difícil mantenerla.

Pues bien, este invierno ha estallado un volcán eruptivo y demoledor, una ciclogénesis explosiva y nos ha conmocionado a todos. Me estoy refiriendo al trágico accidente de Adamuz, al descarrilamiento y choque de dos trenes en vías contrarias que ha supuesto la pérdida de cuarenta y cinco vidas de un modo aparentemente incomprensible.

Tratan de explicárnoslo: Las vías se habían renovado completamente (ahora completamente no tiene el mismo significado); teníamos el sistema de alta velocidad mejor del mundo (incluso proyectaban aumentarlo en breve), todo era muy guay, maravilloso, vivíamos en el mejor de los mundos posibles. La realidad no entiende de ensoñaciones y hace su aparición de forma cruda. No concede treguas.

Y tenemos cuarenta y cinco familias rotas: niños sin padres, padres sin hijos, jóvenes sin futuro… Terrible. No podemos ni acercarnos con el pensamiento al dolor que arrastran esos familiares y al agujero negro en el que los han sumergido.

No quiero olvidarme del maquinista, también fallecido, en Cataluña. ¿Cómo puede derrumbarse un muro que sostiene un puente? ¿No hay previsión para una lluvia más intensa de lo normal? De ser así en Galicia no existirían muros ni puentes. Todos se habrían derrumbado.

Termino por hoy. Pero me temo que esto solo acaba de comenzar.

MAYTE TUDEA


26 enero 2026

EL PALACIO DE LA ALHAMBRA

 

Un cuento de Washington Irving

 

En mayo de 1829, acompañado por un amigo, miembro de la Embajada rusa en Madrid, capital de España, inicio el viaje que había de lle­varme a conocer las hermosas regiones de Andalucía. Las amenas incidencias que matizaron el camino se pierden ante el espectáculo que ofrece la región más montañosa de España, y que comprende el antiguo reino de Granada, último baluarte de los creyentes de Mahoma.

En un elevado cerro, cerca de la ciudad, se ha construido la antigua fortaleza rodeada de gruesas murallas y con capacidad para albergar una guarnición de cuarenta mil guerreros.

Dentro de ese recinto se levantaba la residencia de los reyes: el magnífico palacio de la Alhambra. Su nombre deriva del término Aljamra, la roja, porque, la primitiva fortaleza llamábase Cala-al-hamra, es decir, castillo o fortaleza roja.

Sobre sus orígenes no están de acuerdo los investigadores. Para unos la fortaleza fue construida por los romanos; para otros, por los pueblos ibéricos de la comarca y luego ocupada por los árabes al conquistar el territorio de la península.

Expulsados los moros de España, los reyes cristianos residían en ella por breves temporadas. Después de la visita de Felipe V, el palacio cayó en el más completo abandono.

La fortaleza quedó a cargo de un gobernador con numerosa fuerza militar y atribuciones especiales e independiente de la autoridad del capitán general de Granada.

Para llegar a la Alhambra es necesario atravesar la ciudad y subir por un accidentado camino llamado la “Cuesta de Gomeres”, famosa por ser citada en cuantos romances y coplas corren por España.

Al llegar a la entrada de la fortaleza, llama la atención una grandiosa puerta de estilo griego, mandada construir por el emperador Carlos V.

Ante ella, en banco de piedra, dormitaban dos viejos y mal uniformados soldados, mientras que el centinela (por su edad debía ser una verdadera reliquia militar) conversaba con un zarrapastroso individuo que al punto se me ofreció como guía y buen conocedor de la Alhambra.

Con cierto recelo acepté sus servicios, los que más tarde resultaron de mucha utilidad. Seguimos por un camino cubierto por frondosos árboles, pudiendo ver a nuestra izquierda las cúpulas del palacio, y a la derecha, las célebres Torres Bermejas, cuyo color rojo herían los rayos del sol.

Subiendo la sombreada cuesta, llegamos a una fortificación construida para defender la entrada de los fuertes y que recibe el nombre de barbacana. Ella guarnecía la “Puerta de la Justicia” porque en aquel lugar solían reunirse los jueces para atender pequeños asuntos. Atravesando esta torre se observa la “Plaza de los Aljibes”, donde los moros han perforado profundos pozos que surten a la fortaleza de agua fresca y cristalina.

Frente a la plaza se encuentra, a medio construir, el palacio que, según Carlos V, debía eclipsar en belleza todas las artes árabes.

Pasando por él, entramos con cierta emoción al palacio de la Alhambra. Nos creímos elevados a lejanos tiempos y rodeados de personajes de leyenda.

Con suma curiosidad examinamos el gran patio cubierto por lajas de mármol, denominado el “Patio de la Alberca”, en cuyo centro luce un estanque de cuarenta metros de largo por diez de ancho, lleno de pececillos de colores y rodeado de hermosas flores.

En uno de los extremos del patio se encuentra la Torre de Comares, mientras que por su frente, después de atravesar un artístico arco, se entra en el célebre “Patio de los Leones”. En su centro, la famosa fuente, apoyada en doce leones, arroja tenues hilos de agua, que magnifican las hermosas filigranas sostenidas por delicadas columnas de mármol blanco.

Sobre el patio da la maravillosa “Sala de las Dos Hermanas”, cuyas paredes cubre un zócalo de vistosos azulejos, en los que están pintados los escudos de los reyes y que contribuye a destacar los artísticos relieves y vívidos colores que adornan las paredes.

Frente a esta cámara se encuentra la “Sala de los Abencerrajes”, donde, según la leyenda, encontraron la muerte los miembros de esa familia, rival de los Zegríes.

La Torre de Comares y un original deporte volvimos sobre nuestros pasos para visitar la célebre torre que lleva el nombre de su constructor, donde se encuentra la renombrada “Sala de los Embajadores”, artísticamente decorada, y el “Tocador de la Reina”‘, especie de minarete donde las bellas princesas se distraían en la contemplación del paisaje que rodea la fortaleza.

Un fresco amanecer resolvimos ascender a la elevada torre para admirar desde ella la hermosa vista de Granada y sus fértiles caronpiñas.

Debimos subir por una larga, oscura y peligrosa escalera en caracol que nos impuso varios descansos hasta conseguir llegar a lo alto. Desde allí íbamos contemplando los lugares más renombrados de la Alhambra. A nuestros pies se abría paso entre las montañas el “Valle del río Darro”, cuyas arenas arrastran partículas de oro. Al frente se elevaba, en lo alto de una colina, “El Geeneralife”, soberbio palacio donde los reyes moros, pasaban los meses de verano. Luego fijamos nuestra vista en el concurrido paso que lleva el nombre de “Alameda de la Carrera de Darro” y en “La Fuente del Avellano”. Luego, en un desfiladero conocido peor el “Paso de Lope” y el “Puente de los Pinos”, famoso, no tanto por los sangrientos combates que libraron cristianos y moros, sino porque allí Cristóbal Colón, descubridor de América, fue alcanzado por un enviado de la reina Isabel, cuando, convencido de que nada podía hacer España, se dirigía a Francia para someter a consideración del rey de ese país su magnífico proyecto.

Después de admirar el paisaje, cuando el sol hacía imposible nuestra permanencia en aquel lugar, nos disponíamos a descender; observamos, con gran sorpresa, que en una de las torres de la Alhambra dos o tres muchachos agitaban largas cañas, como si quisieran pescar en el aire.

Nuestro asombro creció al ver que en otros lugares ocurría lo mismo. No había muralla o torre a la que no se hubiesen encaramado los singulares pescadores.

Preocupados y haciendo toda clase de suposiciones, llegamos al “Patio de los Leones”, desde donde buscamos a nuestro sapiente guía. No tardamos en dar con él, y con ello desapareció el misterio que tanto nos daba que pensar.

Las abandonadas ruinas de la Alhambra se habían convertido en un prodigioso criadero de golondrinas y alondras, que revoloteaban en cantidad sobre las torres.

¿Qué mejor pasatiempo que el de cazarlas por medio de anzuelos encebados con apetitosas carnadas?

¡Pescar en el cielo!

He aquí el grato y productivo deporte inventado por los habitantes de la Alhambra.

FIN

24 enero 2026

CITAS PARA REFLEXIONAR

 

“Por muy difícil que parezca la vida, siempre hay algo que puedas hacer y en la que puedas tener éxito.”

 


Stephen Hawkings: Oxford 1942 – Cambridge 2018 ; físico teórico, astrofísico, profesor universitario, heredero de la Cátedra de Newton y considerado como el mayor genio del Siglo XX después de Albert Einstein; colaboró con Roger Penrose en el estudio de “singularidades y modelos matemáticos para el espacio-tiempo” centrándose posteriormente sus estudios en “Los Agujeros Negros y el Big-Bang”; entre otros nombramientos fue, Miembro de la Royal Society, Orden Imperial Británica, Premio Príncipe de Asturias 1989, 12 titulaciones Doctor Honoris Causa de distintas universidades, etc; afectado por la ELA en su juventud, quedó completamente paralizado en una silla de ruedas y con un aparato especial que reproducía su voz, sin embargo conservó sus facultades mentales lo que le permitió seguir con sus investigaciones ; está enterrado en la Abadía de Westminster junto a Isaac Newton y Charles Darwin; se recomienda la lectura de “Historia del tiempo : “Del big bang a los agujeros negros” y ver la película “La teoría del todo”.


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