23 mayo 2026

UN POEMA PARA EL SÁBADO: GUADALUPE GRANDE

 

Junto a la puerta

La casa está vacía
y el aroma de una rencorosa esperanza
perfuma cada rincón

Quién nos dijo
mientras nos desperezábamos al mundo
que alguna vez hallaríamos
cobijo en este desierto.

Quién nos hizo creer, confiar,
—peor: esperar —,
que tras la puerta, bajo la taza,
en aquel cajón, tras la palabra,
en aquella piel,
nuestra herida sería curada.

Quién escarbó en nuestros corazones
y más tarde no supo qué plantar
y nos dejó este hoyo sin semilla
donde no cabe más que la esperanza.

Quién se acercó después
y nos dijo bajito,
en un instante de avaricia,
que no había rincón donde esperar.

Quién fue tan impiadoso, quién,
que nos abrió este reino sin tazas,
sin puertas ni horas mansas,
sin treguas, sin palabras con que fraguar el mundo.

Está bien, no lloremos más,
la tarde aún cae despacio.
Demos el último paseo
de esta desdichada esperanza.

Guadalupe Grande

De: «El libro de Lilit»

 

Guadalupe Grande Aguirre (Madrid, 30 de mayo de 1965-Madrid, 2 de enero de 2021)  fue una poeta, ensayista y crítica española.

Licenciada en Antropología Social por la Universidad Complutense de Madrid, era hija de los poetas Francisca Aguirre y Félix Grande y nieta del pintor Lorenzo Aguirre.

Publicó los libros de poesía El libro de Lilit, Premio Rafael Alberti, La llave de niebla, Mapas de cera y Hotel para erizos. Sus poemas figuran en revistas así como en antologías de ámbito nacional e internacional. Junto a Juan Carlos Mestre realizó la selección y traducción de La aldea de sal, antología del poeta brasileño Lêdo Ivo.

Como crítica literaria colaboró desde 1989 en diversos diarios y revistas culturales, como El Mundo, El Independiente, Cuadernos Hispanoamericanos, El Urogallo, Reseña, etcétera.

En 2008 obtuvo la Beca Valle-Inclán para la creación literaria en la Academia de España en Roma. En el ámbito de la edición y la gestión cultural trabajó en diversas instituciones como los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid, la Casa de América y el Teatro Real. Desde ese año, comenzó a experimentar con la fotografía y el collage.

En sus últimos años, fue responsable de la actividad poética de la Universidad Popular José Hierro, en San Sebastián de los Reyes. Fue muy activa en la cultura de Madrid, y en su barrio de Chamberí hasta su muerte.

 


DE UN LIBRO PARA EL SÁBADO: MANUEL VICENT

 


 

 

El 17 de Julio del año 1936, a las cinco de la tarde, que en España es la hora de matar reses bravas, se levantaron los militares en África para derribar a la II República  y reponer a la Monarquía. El fracaso del alzamiento dio origen a la guerra civil. Alfonso XIII, desde su exilio en el Gran Hotel de Roma, contribuyó con un millón de pesetas para la causa. Su hijo, el joven don Juan de Borbón, se ofreció voluntario para pelear contra otros españoles en el bando nacional, un deseo que no pudo cumplir por la expresa negativa de Franco. «Ése aquí no hará más que enredar».

Franco jugó con una baraja que acabaría con todas las cartas manchadas de sangre. Cuando se inició aquella gran corrida, Adolfo Suárez tenía cuatro años. Don Juan Carlos estaba a punto de llegar a este mundo. La mujer rubia lo haría poco después. Con estos tres personajes, con un príncipe que partía ladrillos con la mano, con un simpático político de billar y con una mujer rubia malherida, la historia formó un triángulo, dentro del cual echó los dados el azar, principio y final de este relato.

Setenta y dos años después, el 17 de julio de 2008, a la misma hora, cinco de la tarde, que en España también es la hora de la siesta de baba con una mosca vibrando en el cristal, el rey don Juan Carlos visitó a Adolfo Suárez en su casa de la Colonia de la Florida, en las afueras de Madrid, para entregarle el Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, la condecoración de más alto rango, sin duda muy merecida por los servicios que este hombre había prestado a la Corona. De aquella visita queda un testimonio gráfico, en cierto modo patético. El hijo de Suárez sacó una foto familiar de amos personajes de espaldas, mientras paseaban por el jardín de la mansión. En la imagen se ve al monarca en actitud afectuosa con el brazo sobre el hombro del político, el primer presidente del Gobierno de la democracia. Parecía uno de esos paseos que se dan después del orujo al final de una larga sobremesa. «Vamos a estirar un poco las piernas», se dice en estos casos, aunque en realidad el rey estaba guiando a Adolfo Suárez de forma amigable, pero inexorablemente, hacia la niebla de un bosque lleno de espectros del pasado bajo una claridad cenital, que se extendía sobre las copas de los pinos y las ramas de los abetos.

Adolfo Suárez había perdido la memoria (…)



Manuel Vicent nació el 10 de marzo de 1936 en Castellón. Es un destacado escritor y periodista español, conocido por su estilo literario en artículos y novelas. Licenciado en Derecho y Filosofía por la Universidad de Valencia y titulado en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid, ha desarrollado una prolífica carrera en El País. Ganador de premios como el Nadal y Alfaguara, es famoso por obras como Tranvía a la Malvarrosa.

Inició su andadura profesional en las revistas Hermano Lobo y Triunfo, y como columnista político en el diario Madrid. Desde 1977 colabora asiduamente en el diario El País.

Su estilo literario se caracteriza por una prosa poética y una gran capacidad de observación en sus crónicas, novelas, cuentos y libros de viajes.

Algunos de sus premios y reconocimientos: Premio Alfaguara de Novela (1966 por Pascua y Naranja y 1999 por Son de mar). Premio Nadal (1987 por La Balada de Caín). Premio González Ruano de Periodismo. Premio Francisco Cerecedo de Periodismo.

Sus obras principales, de un larga lista, son: la ya mencionada Tranvía a la Malvarrosa, Son de mar (adaptada al cine en 2001).La balada de Caín. La novia de Matisse. Una historia particular. Nadie muere la víspera. Póquer de ases. Mitologías. El azar de la mujer rubia. Detrás de la herida.

Además, su biografía incluye trabajos como galerista de arte y su participación en la memoria cultural española, incluyendo semblanzas como la de Concha Piquer en Retrato de una mujer moderna.

 

  Amaduma


21 mayo 2026

EL VIÑEDO ROJO: VINCENT VAN GOGH

 


Título original: La vigne rouge

Autor. Vincent Van Gogh

Técnica: Pintura al óleo

Estilo: Postimpresionismo

Tamaño: 75x93cm

Museo: Museo Pushkin, Moscú (Rusia)

 

El viñedo rojo cerca de Arlés (La vigne rouge) es una pintura al óleo del pintor holandés Vincent van Gogh, realizada en Arlés a principios de noviembre de 1888.

En octubre de 1888 Vincent le escribió a su hermano Theo:

«No puedo cambiar el hecho de que mis cuadros no se vendan. Pero llegará el momento en que la gente reconocerá que valen más que el costo de las pinturas utilizadas».

El pintor no consiguió vender su arte, pero acertó en su profecía futura. Su arte fue reconocido. Aunque por supuesto, él nunca lo supo.

Esta pintura, dicen, es la única obra que Van Gogh vendió en vida. Muchos expertos afirman que es muy posible que hubiera más ventas y sabemos que intercambió obras con otros artistas o pagó comida y material con sus pinturas, pero sólo hay registros y documentos de una venta en vida: El viñedo rojo.

Van Gogh la pintó en Arlés, cuando vivía con Gauguin en su comuna artística de dos miembros. Una vez más, escribió a Theo:

¡Si hubieras estado con nosotros el domingo! Vimos un viñedo rojo, completamente rojo como el vino tinto. A lo lejos se volvió amarillo, y luego un cielo verde con un sol, campos violetas y amarillos chispeantes aquí y allá la lluvia en la que se reflejaba el Sol poniente.

La obra sería comprada en 1890 en una exposición en Bruselas, la del grupo Les XX. Van Gogh envió seis obras y desde luego no gustaron a todo el mundo. De hecho, hubo un gran detractor: el simbolista belga Henry de Groux, al que le horrorizaba el arte de Vincent, en concreto sus Girasoles, que consideraba ridículos, abominables y un agente provocador. Para de Groux, van Gogh era un ignorante y un charlatán.

El 18 de enero, durante la inauguración de la muestra, hubo tensión: los seguidores de Van Gogh contra los de De Groux iniciaron sus hostilidades.  Se llegó a proponer un duelo a muerte, pero la sangre no llegaría al río. Los artistas son muy temperamentales. De Groux sería expulsado esa misma noche de Les XX y el Viñedo Rojo adquirido por Anna Boch, una artista belga (la única mujer entre Les XX).

Quizás empatizó con Vincent y su arte, que era sistemáticamente rechazado. Quizás vio que un cuadro que provocaba esos sentimientos debía tener algo. O quizás Boch simplemente vio el futuro del arte.

Boch puso 400 francos que fueron a parar al bolsillo de un Vincent exultante. Fue uno de los días más felices de su vida.

 


20 mayo 2026

LA LUZ MATUTINA Y OTROS TRUCOS PARA QUE LA EDAD NO NOS QUITE EL SUEÑO

 

Artículo de Álvaro Astasio Picado, Profesor de Enfermería Médico-Quirúrgica. Doctor en Biomedicina Aplicada., Universidad de Castilla-La Mancha. Publicado en la revista digital The Conversation.

 

Muchas personas observan que, con el paso de los años, dormir “como un niño” se vuelve más difícil. El sueño parece menos profundo, los despertares nocturnos son más frecuentes y cualquier ruido leve o preocupación puede interrumpir el descanso.

Esta experiencia no es una simple percepción subjetiva: la ciencia del sueño ha demostrado que el envejecimiento se asocia a cambios bien definidos en la estructura y la regulación del sueño.

La arquitectura del sueño cambia con la edad

El sueño humano se organiza en ciclos que incluyen fases de sueño no REM (N1, N2 y N3) y sueño REM. La fase N3, también conocida como sueño de ondas lentas o sueño profundo, es especialmente importante para la recuperación física y cerebral.

Diversos estudios han demostrado que, a partir de la edad adulta media, se produce una reducción progresiva del sueño de ondas lentas, junto con un aumento del número de despertares y del tiempo despierto tras el inicio del sueño. En concreto, un metaanálisis clásico basado en datos de más de 65 estudios y miles de individuos sanos mostró que el porcentaje de sueño profundo disminuye de forma significativa con la edad, a la vez que el sueño se vuelve más fragmentado y menos eficiente.

Este cambio en la arquitectura del sueño explica en gran medida la sensación de “sueño ligero” que refieren muchas personas mayores.

El envejecimiento cerebral desestabiliza el sueño

Dormir no es un proceso pasivo. El cerebro mantiene activamente el estado de sueño mediante redes neuronales que inhiben la vigilia y protegen frente a estímulos externos. Con el envejecimiento, estas redes se vuelven menos eficaces.

Los cambios estructurales y funcionales del cerebro envejecido, especialmente en regiones frontales, reducen la generación de ondas lentas y disminuyen la capacidad del órgano para mantener un sueño profundo y estable. Como consecuencia, el umbral para despertarse baja, haciendo que estímulos menores provoquen microdespertares o despertares completos.

Además, con la edad se altera la microarquitectura del sueño, como los husos del sueño, que desempeñan un papel clave en la consolidación del descanso nocturno y la protección frente a interrupciones.

Estudios con actigrafía también muestran que los patrones de descanso-actividad se vuelven más fragmentados con la edad, reflejando una pérdida de continuidad del sueño. Y somos más vulnerables al insomnio

Amanece más temprano

Otro factor clave es el envejecimiento del sistema circadiano, el “reloj interno” que regula los ciclos de sueño y vigilia. Con la edad, se produce un adelanto de fase circadiana, como si el día comenzase antes para nuestro cerebro. Eso explica por qué muchas personas mayores tienen sueño más temprano por la tarde y se despiertan muy pronto por la mañana.

Además, las señales circadianas que inducen al descanso, como la secreción de melatonina o los cambios de temperatura corporal, se reducen, haciendo que el sueño sea más vulnerable a interrupciones.

Aunque el envejecimiento biológico explica parte del fenómeno, el sueño ligero no debe atribuirse únicamente a la edad. En las personas mayores aumenta la frecuencia del dolor crónico, las enfermedades respiratorias o cardiovasculares y la nicturia (necesidad frecuente de orinar por la noche), que pueden hacernos despertar. Además, es habitual consumir alguno de los múltiples fármacos que alteran el sueño.

¿Por qué necesitamos el sueño profundo?

La pérdida de sueño de ondas lentas no solo afecta a la sensación subjetiva de descanso. Investigaciones recientes sugieren que este tipo de sueño está implicado en procesos de limpieza metabólica cerebral y en la salud cognitiva.

Un estudio longitudinal publicado en JAMA Neurology encontró que la reducción del sueño de ondas lentas se asociaba con un mayor riesgo de desarrollar demencia en adultos mayores, lo que refuerza la importancia de preservar la calidad del sueño en el envejecimiento.

Llegados a este punto, ¿qué se puede hacer para dormir “más profundo” al envejecer (sin caer en mitos)?

Aunque parte de los cambios del sueño forman parte del envejecimiento normal, existen estrategias eficaces para mejorar la continuidad y profundidad del sueño en personas mayores, basadas en mecanismos fisiológicos bien descritos.

Luz matutina: reforzar el reloj biológico

La exposición a luz por la mañana, preferentemente luz natural, es una de las intervenciones no farmacológicas mejor fundamentadas. La luz actúa como el principal sincronizador (zeitgeber) del ritmo circadiano, reforzando la señal de vigilia diurna y ayudando a que el sueño nocturno se consolide.

En adultos mayores, cuya señal circadiana suele ser más débil, la luz matutina ayuda a estabilizar los horarios de sueño y a reducir despertares nocturnos. Estudios y revisiones en cronobiología del envejecimiento subrayan que una adecuada exposición lumínica mejora la alineación circadiana y la calidad del descanso.

Regularidad de horarios: el valor de la rutina

Mantener horarios regulares de acostarse y levantarse, incluso los fines de semana, es especialmente importante con la edad. El cerebro envejecido depende más de señales externas y rutinas conductuales para mantener la estabilidad del sueño.

Los trabajos clásicos de D. J. Dijk y J. F. Duffy demostraron que la interacción entre el ritmo circadiano y la presión homeostática del sueño se vuelve más frágil con la edad. Por ello, la regularidad actúa como un “andamiaje externo” que compensa esta pérdida de robustez circadiana. Por el contrario, un horario irregular hace que el sueño se fragmente.

Ejercicio y actividad diurna: aumentar la presión de sueño

La actividad física regular, especialmente durante el día, contribuye a mejorar la llamada presión homeostática del sueño, es decir, la necesidad biológica de dormir que se acumula durante la vigilia. Llegar a la noche con suficiente “hambre de sueño” facilita un inicio más rápido del sueño y una mayor continuidad nocturna.

Revisiones sistemáticas indican que el ejercicio aeróbico y de fuerza en personas mayores se asocia con mejoras en la eficiencia del sueño y reducción de despertares, además de proporcionar beneficios cardiovasculares y funcionales.

Identificar y tratar las causas de los despertares nocturnos

En cuanto a las señales de alarma, el sueño ligero merece una evaluación clínica cuando se acompaña de somnolencia diurna intensa, ronquidos habituales con pausas respiratorias, despertares por sensación de ahogo, movimientos molestos en piernas al acostarse, empeoramiento progresivo o impacto significativo en la calidad de vida.

En estos casos, la causa subyacente suele ser identificable y potencialmente tratable, lo que puede mejorar de forma sustancial el descanso nocturno y la salud global.

Un principio clave en geriatría del sueño es que despertarse con frecuencia no siempre es un problema primario del sueño. El dolor crónico, el reflujo gastroesofágico, la nicturia, la apnea obstructiva del sueño y el síndrome de piernas inquietas son causas frecuentes de sueño fragmentado en personas mayores.

La evaluación y el tratamiento dirigidos a mejorar estas condiciones pueden contribuir de forma notable a una mejor calidad del sueño sin necesidad de fármacos hipnóticos.

Precaución con los hipnóticos: priorizar intervenciones no farmacológicas

El uso de hipnóticos en personas mayores se asocia a mayor riesgo de caídas, deterioro cognitivo, confusión y dependencia, especialmente cuando se consumen benzodiacepinas y fármacos Z. Por este motivo, las guías clínicas y revisiones recomiendan evitar su uso prolongado en este grupo de edad.

La terapia cognitivo-conductual (TCC-I) es considerada el tratamiento de primera línea para el insomnio crónico en adultos mayores, con eficacia demostrada y un perfil de seguridad claramente superior al de los fármacos.

Por más que el refranero nos asegure que “A la vejez se apoca el dormir y se aumenta el gruñir”, lograr que el cerebro envejecido tenga un buen descanso nocturno es posible.

 

16 mayo 2026

UN POEMA PARA EL SÁBADO: JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

 

Primavera Madre

 

¡Madre mía, tierra,
otra vez más verde,
más plena, más bella!

(Y yo, mientras, hijo
tuyo, con más secas
hojas en las venas).

¡Madre mía, tierra,
sé tú siempre joven,
y que yo me muera!

(Y tú, mientras, madre
mía, con más frescas
hojas en las piernas).

 

 

Juan Ramón Jiménez Mantecón (Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881-San Juan de Puerto Rico, 29 de mayo de 1958) fue un poeta español. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1956 por el conjunto de su obra, entre la que destaca la obra lírica en prosa “Platero y yo”.

Estudia en la Universidad de Sevilla, pero abandona la carrera de  Derecho y la Pintura para dedicarse a la literatura, influenciado por Rubén Darío y los simbolistas franceses.

Hizo varios viajes a Francia y luego a Estados Unidos, donde en 1916 se casó con Zenobia  Camprubí, a la que había conocido tres años antes.

Este hecho y el redescubrimiento del mar serán decisivos en su obra, e influirán en la escritura de “Diario de un poeta recién casado”. Esta obra marca la frontera entre su etapa sensitiva y la intelectual.

En 1936, al estallar la Guerra Civil española, se exilia a Estados Unidos, Cuba y Puerto Rico. En este último país recibe la noticia de la concesión del Premio Nobel de Literatura en 1956.

 

La crítica suele dividir su trayectoria poética en tres etapas:

Etapa sensitiva (1898-1915): marcada por la influencia de Bécquer, el Simbolismo y el Modernismo. En ella predominan las descripciones del paisaje, los sentimientos vagos, la melancolía, la música y el color, los recuerdos y ensueños amorosos

Etapa intelectual (1916-1936): descubrimiento del mar como motivo trascendente. El mar simboliza la vida, la soledad, el gozo, el eterno tiempo presente. Se inicia, asimismo, una evolución espiritual que lo lleva a buscar la trascendencia.

Etapa verdadera (1937-1958): todo lo escrito durante su exilio americano.

 

La obra poética de Juan Ramón Jiménez es muy numerosa, con libros que, a lo largo de su vida y en un afán constante de superación, repudia o de los que salva algún poema, casi siempre retocado en sus sucesivas selecciones.

La biblioteca del Instituto Cervantes de Nueva Delhi lleva el nombre de Zenobia-Juan Ramón Jiménez.

 


15 mayo 2026

UN ACERTADO REGALO DE CUMPLEAÑOS

 


Hoy jueves, 23 de abril, se celebra el DIA MUNDIAL DEL LIBRO, anualidad impulsada por la UNESCO desde 1995. Con esta fiesta cultural, trata de fomentarse la afición por la lectura, el desarrollo de la industria editorial y la necesaria protección de la propiedad intelectual. Es una fecha emblemática, pues coincide con el fallecimiento de tres universales literatos, en 1616: Miguel de CERVANTES, William SHAKESPEARE y el inca GARCILASO de la Vega. Destaca la bella costumbre, en algunos lugares, que las mujeres reciban una rosa roja como regalo y los hombres un libro.

Pensamos que “la fiesta del libro” debería estar presente, de forma perenne, en “todos” los días de nuestras vidas. Ya sea mayoritariamente impreso en papel o en archivos digitales, un libro es una ventana mágica abierta a la vida, a la cultura y a la imaginación, siendo además una lúcida terapia para enfrentarnos a la desagradable y angustiosa soledad. Comentemos una breve historia, dedicada a este día gozoso para la significación del libro en nuestro caminar por la existencia.

MAVI, ESTHER, SANDRA y ALMUDENA continúan manteniendo su fraternal amistad, desde que se conocieron de niñas ¡en la escuela infantil! Son coetáneas, pues las cuatro vinieron al mundo el año 2008, curiosamente en el mismo mes, en esa anualidad inestable para la economía mundial. Han querido y sabido permanecer juntas en la amistad, recorriendo los distintos niveles educativos en el mismo centro escolar de titularidad privada, Las Esclavas del Sagrado Corazón, en la capital malagueña. En la actualidad cursan 2º de bachillerato, etapa final de la enseñanza secundaria para, tras realizar las pruebas de acceso, poder acceder a una facultad universitaria en la UMA, Universidad de Málaga.


Sus respectivas familias pertenecen sociológicamente a clases medias, con estudios universitarios o de formación profesional. Maria Victoria es hija de padres maestros, en la educación pública de Andalucía. El padre de Esther ejerce de médico de familia, en la sanidad pública, mientras que su madre es analista clínico en la sanidad privada. En el caso de la familia de Sandra, su padre trabaja como arquitecto técnico, mientras que su madre lo hace como comercial en unos grandes almacenes, en la sección de ropa de mujer. Almudena vive con su madre, que trabaja en una peluquería de señoras, mientras que su padre, mecánico de automóviles formó una nueva familia hace ya una década.

La estupenda amistad entre las cuatro compañeras genera que se relacionen especialmente durante algunos fines de semana, para disfrutar visionando alguna película en cartel, asistiendo a fiestas y guateques o practicando las salidas senderistas a la naturaleza. Muchas noches de estudio las pasan juntas o en parejas, en unos u otros domicilios. Los maravillosos 17 años que las cuatro detentan hace que su carácter, con variaciones personales, se defina con los comportamientos propios de un perfil abierto a la ilusionada juventud. Todas ellas asumen que pese a las lógicas diferencias (expresivas, generosas, presumidas, trabajadores, divertidas, ambiciosas, soñadoras, etc.) debe prevalecer entre ellas esa amistad que han sabido mantener desde que tenían pocos años de vida. Aunque también van teniendo algunos amigos más cercanos, con los que comparten esos sentimientos propios de su evolución cronológica, reservan todos los viernes por las tardes para juntarse (sin parejas) con el objetivo de estar juntas y “hablar de sus cosas” con las meriendas y diversiones subsiguientes.

En un primaveral viernes de abril, las cuatro amigas se encontraban en una popular cafetería /bar de la muy transitada en turistas calle Alcazabilla. Tenían entradas para ver la película, El Extranjero, en el cine Albéniz, cinta que tiene buena puntuación por parte de la crítica especializada. En este mes primaveral, precisamente, se produce la feliz coincidencia de que todas ellas van a cumplir la mayoría de edad, acontecimiento emblemático en la vida de cualquier persona. Se habían reunido, con bastaste antelación al inicio de la proyección, para intercambiar comentarios propios del futuro académico el curso próximo en el campus universitario de Teatinos. Sin embargo, un tema iba a centrar la curiosidad e interés de cada jovencita: ¡El regalo que habían pedido a sus padres, para celebrar el fascinante momento de cumplir los 18!


Mavi, la siempre tenaz dinamizadora y viajera del grupo, es la primera que descubre su petición. “Creo que no me van a defraudar. Les he pedido que los miembros de la familia pasemos una semana o más de vacaciones, recorriendo la Hélade. Quiero revivir la belleza mediterránea de las polis griegas, sentir la sabiduría de los grandes filósofos, disfrutar con la monumentalidad de ese arte imperecedero para la cultura universal. Por supuesto no debe faltar ese mágico recorrido de un crucero visitando algunas de las islas del mar Jónico y el Egeo. Será una experiencia inolvidable. Ya conocéis que intentaré matricularme, si apruebo la selectividad, en Filosofía y Letras para especializarme en Historia Antigua”.  

Tras la brillante y simpática intervención de la joven futura historiadora, con todas disfrutando de los batidos helados que habían pedido, le tocaba el turno a Esther, siempre “luchadora” en contra de la enfermedad, a través de la ciencia y la investigación, a pesar de su fascinante juventud. “Parece que de viajes va a venir la tarde. Les he pedido a mis mayores que el próximo verano me paguen una estancia en los EE. UU., haciendo un cursillo de iniciación a la medicina nuclear. Su coste es elevado, pues está diseñado para estudiantes de secundaria y de los primeros cursos de medicina. El complejo médico, de muy elevado prestigio mundial, es el Cedars-Sinai Medical Center, ubicado en los Ángeles-California. Un mes de estudio y prácticas, además de actividades complementarias recreativas.

¡Vaya suerte que vais a tener las dos! Tendréis un verano de ensueño, comentaban sonrientes las demás amigas. “Bueno ya me toca (intervino Sandra, entre risas). No oculto que soy un poco presumida, pero sin maldad. Así que me he animado a sugerirles que quiero sacarme el carné de conducir, también este verano. Ya le tengo echado el ojo a un coche de segunda mano, pero sólo con un año y medio de antigüedad, que un vecino amigo quiere cambiar por otro más potente. Una vez que pueda conducir, comenzaré a negociar a ver cómo podemos tener un vehículo más en la familia. El coche de mis padres es un veterano Citröen, ya muy vapuleado pues va para los catorce años. ¡Quiero ir motorizada a Teatinos, pues así ligaré mejor!”. La muy “engreída” del grupo, ponía sus ilusiones en poder coquetear mejor entre los chicos.

Las tres miraron, entre cómplices sonrisas, a la siempre sencilla y cariñosa Almudena. “¡Ay! Siempre he sido sincera con vosotras, mis queridas amigas, pero en este caso mucho más. No es un secreto. Ya conocéis que en casa pasamos una mala racha económica. MI padre tiene dificultad para alimentar a su actual familia y ayudarnos a mi madre y a mí, pues en los talleres donde trabajaba, como mecánico de automoción de una concesionaria, lo han dejado en paro, con 49 años, una edad complicada para encontrar trabajo. Está intentando que en la EMT le hagan un hueco, pero no tiene allí “amistades” que le faciliten la entrada. Mi madre echa horas extras en la peluquería. Este verano pienso trabajar “en lo que sea” para ayudar. Así, que, con el mayor realismo y toda la ilusión que me produce, les voy a pedir un regalo que sea asequible a sus bolsillos y me haga enriquecer en los sentimientos y en mi imaginación. Les he rogado que ME REGALEN UN LIBRO de narrativas, que sea interesante, humano, distraído y que me haga soñar, empatizar y luchar por un mundo mejor. Poder dialogar, en los silencios de la mente, con el autor de la obra, os aseguro que, para mí, es el mejor regalo. Me gustaría dedicarme, algún día, a comunicar, a escribir historias, que ayuden a los lectores a descubrir y compartir vivencias que nos acerquen a la realidad de la vida”.  


Sus queridas y asombradas compañeras guardaron silencio y después sonrieron. Se acercaba la hora de inicio para la proyección de la película. Pagaron su consumición y se dirigieron a la cercana puerta del cine Albéniz, mientras esa zona enriquecida de recuerdos y valores históricos estaba “poblada” de centenares de turistas, que deambulaban distraídos con sus cámaras fotográficas. Muchos de ellos formaban corrillo alrededor de los guías turísticos, quienes divulgaban con imaginación la Historia que los rodeaba. –

 

José L. Casado Toro

Mayo 2026


 


EL ARTE MEDIEVAL NO ES OSCURO NI BÁRBARO

 

Artículo de José Alberto Moráis Morán, Profesor Titular de Universidad, Universidad de León y María Dolores Teijeira Pablos, Catedrática de Historia del Arte, Universidad de León. Publicado en la revista digital The Conversation.

La Edad Media es el periodo histórico-artístico comprendido desde el surgimiento del cristianismo en Europa occidental a partir del siglo IV hasta la época del arte gótico, durante los siglos XIII al XV. Es un tiempo que, tradicionalmente, aparece imaginado en el cine, las series de televisión, la literatura y la pintura romántica como una etapa oscura, siniestra, azotada por las enfermedades pandémicas que asolaban Europa, con ciudades y edificios sucios e insalubres y rodeada de una evidente falta de higiene.

En la novela y el filme El nombre de la rosa los edificios son tétricos y lóbregos, en la serie Juego de Tronos (que, aunque situada en un mundo imaginario, bebe de las referencias medievales) la guerra, la violencia y la muerte dominan la sociedad.

Incluso en Los pilares de la Tierra se dice que las construcciones románicas se idearon como ejemplos de una arquitectura tosca y sombría. El Medievo, que comienza con las oleadas atacantes de los mal llamados pueblos bárbaros, se nos ha presentado siempre lleno de calles embarradas, palacios fríos, muros de áspera piedra y un ambiente plomizo.

Sin embargo, la investigación realizada por los medievalistas en las últimas décadas, conjugada con las nuevas técnicas de reconstrucción digital, ha permitido romper esos mitos y presentarnos un mundo más acorde con la realidad. A partir del estudio de las fuentes escritas, las arqueológicas y, sobre todo, los objetos materiales y los edificios, aparece ante nosotros un panorama brillante.

Destellos en la Alta Edad Media

La mayoría de los expertos consideran que el arte y la arquitectura medievales surgen en el siglo IV, con edificios que en muchos casos llegaron hasta nuestros días muy modificados e incluso destruidos.

Desde España, expertos como Pablo Aparicio Resco han reconstruido, por ejemplo, la basílica que el emperador Constantino levantó en San Pedro del Vaticano (Roma), demolida y sepultada por la construcción moderna que hoy vemos. Siguiendo una indagación histórica, los datos obtenidos fueron trasladados a las nuevas tecnologías y así se pudo idear una imagen virtual del edificio.

En su interior todo era color, brillo, suntuosidad, esbeltas proporciones y ventanales que daban luz. El edificio, con sus mármoles, mosaicos, textiles y otros elementos, desmiente rotundamente el mito de la arquitectura medieval como espacio oscuro y siniestro.

Todos los edificios de la Alta Edad Media estaban pintados con colores saturados y resplandecientes, a pesar de que el paso de tiempo ha borrado los frágiles murales.

Un proyecto llevado a cabo por el diario asturiano La Nueva España aunó los esfuerzos de informáticos y diseñadores digitales con expertos internacionales en arte del antiguo reino de Asturias durante el siglo IX. Esta colaboración, puesta en práctica en el interior de la iglesia prerrománica de San Julián de los Prados, dio nueva vida a un conjunto pictórico que, en su estado actual, dista mucho de la exuberancia cromática que tuvo en su día recién pintado. En la iglesia, además, los muros acogieron imágenes de edificios imaginarios, es decir, arquitecturas fingidas y cortinajes hoy muy difíciles de percibir.

No se trata, en ninguno de los casos que mencionamos, de reconstrucciones fantásticas para un público de masas, sino del fruto de trabajos de documentación realizados por los estudiosos durante años.

Las iglesias de los monasterios de estas etapas, las basílicas y las catedrales no fueron lóbregas ni sus muros fríos. Incluso cuando ha desaparecido íntegramente la construcción, como en el caso de la catedral románica de Gerona, los trabajos de Gerardo Boto, Marc Sureda y Pablo Aparicio han generado una imagen esplendorosa de su interior. Allí, todo refulgía: los muros pintados, los baldaquinos de oro y plata, las telas ricas y la luz que, mediante velas y candelas, iluminaba cada recoveco.

El gótico, las catedrales y la luz

Las grandes catedrales góticas aparecen muchas veces presentadas como espacios siniestros. Así se describe la catedral parisina en la novela Nuestra Señora de París de Víctor Hugo (1831) y se visualiza en la adaptación de Disney El jorobado de Notre-Dame (1996).

Pero nada más lejos de la realidad. La arquitectura levantada entre los siglos XII y XV, prodigiosa técnicamente, permitió la apertura de grandes ventanales cubiertos con vidrieras policromadas. Estas proyectaron haces centelleantes en su interior, acariciando los muros, pilares y el mobiliario litúrgico de esos edificios. La luz dentro de los templos góticos generaba una atmósfera que potenciaba la vivencia espiritual del fiel en su acercamiento a Dios.

Los bienes muebles, por su fragilidad, desaparecieron en muchas ocasiones. Pero los concienzudos estudios de investigadores como Fernando Gutiérrez Baños han permitido visualizar cómo eran, por ejemplo, los retablos y tabernáculos de esos espacios. Lo han conseguido aplicando técnicas de reconstrucción digital y recomponiendo elementos dispersos o destruidos.

Las telas, los tapices y textiles, cubrían muros, suelos y altares, generando una imagen suntuosa. Muchos de esos elementos se perdieron fruto de incendios, humedades y robos. Las catedrales de Zamora y Palencia, entre otras muchas, conservan importantes obras artísticas de cronología gótica (siglos XIV y XV), donde los artistas usaron colores –rojos, amarillos y verdes– de gran impacto visual. El uso de las nuevas tecnologías ha permitido ubicarlos en sus lugares originales.

Ese es el caso del trascoro de la catedral palentina, donde se ha revivido el espacio que el obispo Juan Rodríguez de Fonseca ideó en los primeros años del siglo XVI, conjugado con la presencia de tablas pintadas.

El color estaba en todas partes

La pintura medieval, por su delicadeza y fragilidad, ha sido objeto de estudios científicos que buscan reconstruir virtualmente ciclos dañados. Así se hizo con las tablas
del convento de Santa Clara de Toro (Zamora) a partir de técnicas muy útiles para el patrimonio, como el registro fotogramétrico y la renderización, procesos informáticos que permiten generar animaciones a partir de modelos tridimensionales o 3D.

Por otra parte, las grandes catedrales góticas de Francia, entre ellas Notre-Dame de París y Amiens, han sido sometidas a documentadísimas investigaciones por parte de Stephen Murray y Andrew Tallon, sobre las que aplicaron técnicas láser y de análisis estructural. Sus estudios han sido claves a la hora de determinar cómo han de restaurarse esos templos, especialmente para el caso de la catedral parisina, muy dañada tras el incendio en abril de 2019.

Hoy sabemos que el arte medieval destacaba por su color y viveza. No hay más que ver la restitución cromática que se ha hecho de la Fachada de la catedral de Amiens, donde destacaban los potentes colores rojos y azules aplicados sobre las esculturas. La aplicación de técnicas 3D y de renderizado sobre la arquitectura y el arte de la Edad Media es una herramienta muy útil que permite conocer mejor el pasado. Sin embargo, si se pretende crear imágenes cercanas al estado inicial de las obras, esto siempre debe ir acompañado de estudios minuciosos de las fuentes documentales, la arqueología y las obras artísticas en sí mismas.

Cuando ese objetivo se logra, el arte medieval, lleno de claridad, color y luminosidad, se revela ante nosotros. Sin duda, en el futuro la investigación seguirá dando luz a tanta falsa oscuridad.

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