06 febrero 2026

SUEÑOS, EN EL INFINITO DE LO ONÍRICO

 


El complicado mundo de los sueños es un mágico y fascinante misterio, que nos transmite mensajes, en la mayoría de los casos, indescifrables. Soñamos con escenas en las que parece que protagonizamos la acción, pero generalmente no nos vemos. Desarrollamos una serie de acciones, en unos espacios que sentimos como conocidos, pero que cuando despertamos no tenemos constancia de dónde están, son lugares a los que no sabríamos ir. Esta situación onírica se repite con bastante y cansina frecuencia.

En general, la mayoría de los sueños nos generan una cierta angustia, incluso ansiedad, pues nos vemos inmersos en problemas que no son fáciles de resolver. Algunos ejemplos. Llegamos tarde a un horario que no hemos podidos cumplir por circunstancias absurdas encadenadas. Buscamos algo “inconcreto” que nos hemos olvidado o perdido y por más intentos que realizamos no lo logramos localizar, la angustia nos embarga. Nos encontramos a una persona que supuestamente conocemos, pero no podemos concretar quién, cuándo, dónde y por qué. Caemos por un vacío, sin tener asidero al que agarrarnos, y cuando esa patética situación nos acongoja, entonces despertamos aliviados, con un profundo cansancio. La lista de escenas en este contexto sería interminable y cada lector tiene su privativa experiencia. “Por fortuna” nos despertamos y nos sentimos liberados de haber superado o abandonado esa pesadilla, más o menos angustiosa, que muchas de las noches nos afecta.


Aunque lo pasemos mal, los expertos en la materia nos dicen que el soñar es bueno o terapéutico, pues en ese tránsito mental “descargamos” problemas, tensiones, frustraciones, errores, que hemos ido acumulando durante el recorrido diario. Parece que la carga neural se reestructura, se reacomoda, de un desorden vinculado con las vivencias en que a diario nos vemos inmersos. Pero cabe preguntarse, si en general todos los días tenemos que afrontar problemas y dificultades, con éxitos y con fracasos, ¿por qué unos días soñamos y otros días no?

Unas veces echamos la culpa a unas pastillas o medicamentos que hemos tomado. En otras ocasiones, esos sueños, casi siempre inquietos y desagradables, pueden ser debidos a una cena copiosa, en la que abundan alimentos o bebidas inapropiadas para la edad o la hora de la ingesta. También es posible que cuando nuestra mente se vaya cargando de “electricidad negativa” el depósito neural se ve rebasado en sus límites de normalidad y probablemente “estalla” “rebosa” o utiliza este recurso para, en sueños o en pesadillas, eliminar ese volumen de tensión sobrante para nuestro equilibrio anímico y mental.

Nos asombra (es poco frecuente) cuando alguien nos comparte, con manifiesta alegría, esa frase de “he tenido un sueño muy agradable, en el que me sentía feliz. Lo peor fue cuando me desperté. Hubiera querido que el sueño continuara, pero me trasladé del mundo onírico al real”. Normalmente los sueños y las incómodas desagradables pesadillas no se muestran tan benévolas con nuestro diario descanso.

Cuando despertamos, a los pocos minutos o segundos vamos olvidándonos del mal sueño, a menos que tengamos la paciencia o curiosidad de anotarlo de inmediato, antes de que se borre de la mente en sus detalles.

Seguro que en nuestro cerebro tenemos millones de imágenes que a lo largo de nuestra vida hemos ido captando (directa o subliminalmente) y almacenando. Imágenes y vivencias de toda naturaleza, género y color. Probablemente, en los sueños, algunas de estas imágenes se van reorganizando o asociando, equilibrando en lo posible nuestro actual estado vital. Las neuronas actúan, al margen de nuestra voluntad, en orden a estabilizar la racionalidad que siempre apetecemos y necesitamos. Y quién nos dice que esos escenarios que aparecen en nuestra mente cuando estamos dormidos y que nos resultan familiares puedan existir y que realmente hayamos estado en esos lugares. Es un terreno muy escabroso, porque estaríamos acercándonos al plano de la reencarnación. ¿Podrían corresponder a “otras vidas” en las que hayamos participado?  


Bueno será finalizar esta breve reflexión, comentando una hermosa frase que suele siempre generarnos una amplia sonrisa: SOÑAR DESPIERTO. Vinculamos la expresión con esas recreaciones o ensoñaciones ilusionadas que componemos con nuestros deseos “imposibles”, pensando en el milagro de que gozaríamos si pudieran convertirse en placentera realidad. Tal vez, cuando soplamos y apagamos las velas de un gran pastel y escuchamos a coro “ahora pide un deseo”, estamos llevando a cabo ese dulce y mágico ejercicio de soñar sin estar dormido. Y si alguna vez ese difícil objetivo que anhelamos llega a consumarse, habremos logrado resolver una complicada fórmula aritmética, física o providencial:  el paraíso de lo onírico se habrá convertido en el reino de la realidad. -  

 

José L. Casado Toro

Febrero 2026


04 febrero 2026

NUEVA GENERACIÓN DE TOMATES "DOPADOS" CON UN POTENTE ANTIOXIDANTE

 

Artículo publicado en la revista Novaciencia.

Un equipo del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile ha logrado incrementar significativamente el contenido de ácido lipoico —un potente antioxidante presente en todos los sistemas vivos— en el fruto del tomate, sin generar alteraciones en el crecimiento ni en el desarrollo general de la planta.

La investigación abre nuevas posibilidades para el desarrollo de alimentos con mayor valor nutricional mediante herramientas de biotecnología vegetal.

 

El ácido lipoico es una molécula clave en el metabolismo celular y se caracteriza por su elevada capacidad antioxidante. A diferencia de otros antioxidantes de este tipo, posee la particularidad de ser soluble tanto en agua como en lípidos, lo que le permite actuar en distintas zonas del organismo.

En este contexto, un equipo del Centro de Biología Molecular Vegetal de la Universidad de Chile investigó si era posible aumentar el contenido de ácido lipoico en frutos vegetales sin afectar negativamente el desarrollo de la planta, obteniendo resultados positivos en una variedad de tomate utilizada como modelo experimental. El estudio fue publicado en la revista científica Frontiers in Plant Science bajo el título “La sobreexpresión de la lipoil sintasa específica de la fruta aumenta el ácido lipoico tanto unido como no unido y altera el metaboloma de los frutos del tomate”.

El proyecto fue liderado por la entonces estudiante de doctorado, hoy Dra. María Paz Covarrubias, junto al académico Dr. Michael Handford, del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias. En la investigación también participaron el Dr. Felipe Uribe, la Dra. Daniela Arias-G y la Dra. Pamela Cabedo, todos investigadores del Centro de Biología Molecular Vegetal y egresados del programa de Doctorado en Biotecnología Molecular de la Universidad de Chile.

Durante el proceso experimental, el equipo demostró que la sobreexpresión de la enzima lipoil sintasa (LIP1) es responsable de incrementar tanto el ácido lipoico libre como el unido a proteínas. Esta modificación permitió alterar rutas metabólicas centrales del fruto sin afectar el crecimiento ni el desarrollo vegetativo de la planta.

Un antioxidante único en su tipo

El ácido lipoico destaca entre los antioxidantes naturales por cumplir un doble rol dentro de las células. Por un lado, actúa como neutralizador de radicales libres, ayudando a protegerlas del daño oxidativo y también cumple una función esencial al ejercer como un cofactor de enzimas clave del metabolismo energético, lo que lo convierte en una molécula central para el funcionamiento celular.

“Es uno de los antioxidantes más poderosos que existen y a diferencia de otros compuestos participa directamente en procesos metabólicos esenciales”, explica el académico Michael Handford. 

Otra de sus características distintivas es que el ácido lipoico puede encontrarse en dos formas: libre y unido a proteínas. En su forma libre cumple principalmente su rol antioxidante, mientras que cuando está unido a proteínas es indispensable para la actividad de complejos enzimáticos involucrados en la producción de energía celular. El estudio demostró que la estrategia desarrollada permitió aumentar ambas formas en el fruto del tomate.

Para el beneficio de la misma planta, el ácido lipoico también cumple un rol relevante en su respuesta frente al estrés y en la regulación del metabolismo del fruto, lo que refuerza el interés por aumentar su contenido de manera controlada.

Motivos clave del por qué la comunidad científica se interesa en continuar la investigación de este curioso antioxidante.

Cómo se logró aumentar el ácido lipoico en el tomate

Para llevar a cabo el estudio, el equipo utilizó una variedad de tomate conocida como Micro-Tom, debido a su pequeño tamaño y rápido crecimiento, lo que permite realizar experimentos en condiciones controladas de laboratorio.

La estrategia consistió en activar la producción de la enzima LIP1 únicamente durante el proceso de maduración del fruto, evitando expresarla en órganos de la planta, como hojas, tallos o raíces. De este modo, se logró incrementar el contenido de ácido lipoico específicamente en el tomate, sin generar alteraciones significativas en el desarrollo vegetativo.

Estos hallazgos demuestran que es posible intervenir de manera específica una vía metabólica para potenciar características funcionales de un alimento sin comprometer la viabilidad ni el crecimiento de la planta, un aspecto clave para futuras aplicaciones en el biotecnología agrícola.

 

Proyección hacia alimentos con mayor valor nutricional y sin el uso de transgénicos

Si bien el tomate utilizado en este estudio no está destinado al consumo humano, los investigadores enfatizan que se trata de una prueba de concepto.

“El ácido lipoico ya se comercializa como suplemento alimenticio, puedes comprarlo en la farmacia y te va a ayudar como cualquier otro antioxidante. La idea a futuro, es que este tipo de beneficios pueda incorporarse directamente en alimentos de consumo cotidiano, sin necesidad de recurrir a suplementos”, explica María Paz Covarrubias.

Además, suma, que el consumo habitual de este antioxidante es beneficioso para la salud y disminuye factores de riesgo para enfermedades como la diabetes y también en la ralentización del envejecimiento de células. 

Si bien la investigación utilizó técnicas de modificación genética, el equipo subraya que este enfoque responde a una etapa experimental y que el hallazgo no implica desarrollar alimentos transgénicos destinados al consumo.

En ese sentido, los resultados abren la posibilidad de aplicar estrategias alternativas, como la edición génica, una tecnología más precisa que permite modificar genes propios de la planta sin incorporar material genético externo y que actualmente cuenta con mayor aceptación regulatoria y social.

En relación con el uso de los transgénicos, la investigadora líder declara: “Existen muchos mitos en torno a los transgénicos, pero la evidencia científica acumulada demuestra que su consumo no genera efectos adversos en la salud humana”.

“Lo que sí es fundamental es avanzar en el uso ético y responsable de estas tecnologías, junto con una comunicación clara de sus alcances y limitaciones”, concluye.

  

03 febrero 2026

EL CUARTO DE LAS ESTRELLAS

 


Hay novelas que, aunque leídas hace tiempo, dejan ese recuerdo perenne de su argumento y cómo nos conmovieron e inspiraron. Quizá por esa forma tan cercana y lúcida de mostrarnos con palabras un escenario conocido de otros tiempos, que veíamos al pasar por la antigua carretera 340 como algo propio del paisaje cumpliendo su función. Después de la excelente narrativa de su autor, donde el escenario es un personaje fundamental, adquirimos una visión diferente y profunda del entorno.

En la sinopsis nos resumen la historia, pero la calidad solo la descubriremos con cada palabra y en cada párrafo. Sin ánimo de hacer spoiler, voy a transcribir textualmente un pasaje, por aquello de abrir el apetito literario. También parte de una entrevista, muy interesante, realizada a Garriga Vela.

Este magnífico escritor catalán, afincado desde hace tiempo en tierras malagueñas, no acumula sus libros entre los tochos y las montañas de best-sellers expuestas en librerías o grandes superficies. Los buenos lectores ya sabemos, más o menos, como funciona el mundo literario…

  

NOVELA GANADORA DEL PREMIO CAFÉ GIJÓN 2013
«No me extraña nada que la literatura de José Antonio Garriga Vela haya fascinado a escritores como Juan Marsé, Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza o Joan de Sagarra.»  
Enrique Vila-Matas

 

Sinopsis:

El cuarto de las estrellas es la historia de un hombre que sufre un accidente que le borra los recuerdos más recientes, mientras los recuerdos más remotos brotan con extraña fluidez, y se retira al escenario de su infancia para escribir una novela tejida con todas esas memorias. A La Araña, un lugar asfixiante y gris ubicado en ninguna parte, un pueblo arrinconado entre el mar y la omnipresente cementera.
La vida de la familia da un vuelco cuando un décimo comprado por el padre del narrador resulta agraciado con el primer premio en el sorteo de la lotería de Navidad de 1973. Un décimo que los hizo ricos y a la vez los arruinó... El padre decide viajar a Nueva York, su paraíso soñado, y en el transcurso de ese viaje familiar desvelará a su hijo un secreto que no puede guardar por más tiempo. Ese secreto es la piedra angular de una novela en la que el autor ha conseguido inyectar vida a unos fantasmas tan reales que acaban convenciéndonos de que, quizá, los fantasmas seamos nosotros, de que hemos sido expulsados de una patria a la que acudimos siempre, el pasado, a pesar de que allí solo hay cenizas.

 

 

«Los que vivieron la guerra retroceden en el tiempo al oír las detonaciones. Ellos temen que cualquier día se repita la historia y afirman que la cementera es un antídoto contra el olvido. La montaña caliza está plagada de fósiles. Millones de cadáveres que se han ido amontonando y sepultando entre sí, unos sobre otros, a lo largo de los siglos. Tengo la sensación de que estoy en un lugar que no existe. No solo porque desaparece su nombre en los mapas y nadie acude a visitarlo, ni siquiera en verano, cuando La Araña se convierte en una isla desierta en medio de las otras playas repletas de bañistas, sino también porque sus propios habitantes a fuerza de permanecer ocultos se hacen invisibles.»

 

 

 

Parte de la mencionada entrevista:

 

¿Cuánto de realidad y de experiencia personal puede encontrarse en esta novela?

Como el narrador de la historia, yo también sufrí un desmayo, caí al suelo y me golpee la sien. El golpe produjo un hematoma cerebral que me hizo perder la memoria reciente mientras que recordaba con absoluta nitidez los pasajes de la infancia y la adolescencia. A medida que el hematoma disminuyó de tamaño fui recobrando la memoria. También perdí el sentido del olfato y consecuentemente el sentido del gusto, como el narrador de la novela. Lo demás que cuento es literatura. 

¿Por qué un escenario tan agreste y cerrado para desarrollar esta historia?

Paso por el barrio de  La Araña casi todos los días. Oigo el sonido  de la fábrica de cementos Goliat que se encuentra frente al mar y a tan solo tres quilómetros de la ciudad de Málaga. Se trata de un territorio desértico, asfixiante, y también literario. El paraje es una tentación para un novelista y yo caí en esa tentación.

 

El punto final podría ser una frase muy indicativa de cómo esta novela ahonda en la memoria: ¿Acaso existe alguna casa de empeño en que se pueda recuperar el tiempo perdido? Está escrita con la melancolía necesaria y las mejores metáforas para definir un micro-mundo, La Araña, con sus  propias leyes de vida y muerte. Y la Cementera, Goliat, solo un gigante en continuo movimiento desde fuera. Desde dentro, los pulmones marcando la respiración de sus habitantes.

 

         Esperanza Liñán Gálvez


31 enero 2026

CITAS PARA REFLEXIONAR

 

“No importa cuánto éxito tengas, siempre debes mantener tus pies en la tierra.”




Etta James: EEUU 1938 – 2012 ; cantante estadounidense conocida como La Reina del Blues ; destacó asimismo en el soul, góspel, jazz e incluso en el rock; ganadora de seis premios grammy; su canción insignia “At Last”, una melodía de Glenn Miller, alcanzó el número dos en la lista R&B.


UN POEMA PARA EL SÁBADO: DÁMASO ALONSO

 

Calle del arrabal

Se me quedó en lo hondo
una visión tan clara,
que tengo que entornar los ojos cuando
intento recordarla.

A un lado, hay un calvero de solares
en frente, están las casas alineadas
porque esperan que de un momento a otro
la Primavera pasará.

Las sábanas,
aún goteantes, penden
de todas las ventanas,
el viento juega con el sol en ellas
y ellas ríen del juego y de la gracia.

Y hay las niñas bonitas
que se peinan al aire 1ibre.

Cantan
los chicos de una escuela la lección.
Las once dan.

Por el arroyo pasa
un viejo cojitranco
que empuja su carrito de naranjas.

 


De: Poemas puros. Poemillas de la ciudad, 1921

 

 

Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas nació en Madrid, el 22 de octubre 1898.

Escritor, poeta, y filólogo, encuadrado dentro de la Generación del 27, también se le relaciona dentro con la primera generación poética de la posguerra.

Ejerció como profesor en Oxford dos años. A partir de 1933, lo hizo como catedrático de Lengua y Literatura Españolas en la Universidad de Valencia.

Junto a Ortega y Gasset, entre otros intelectuales, estuvo refugiado durante las primeras semanas de la guerra civil en la Residencia de Estudiantes de Madrid, temeroso de ser represaliado, ya que sus cuñados eran conocidos simpatizantes del bando sublevado. El resto de la guerra estuvo en Valencia.

Tras la guerra civil fue depurado sin sanción y en 1941 obtuvo la cátedra de Filología Románica en la Universidad Complutense de Madrid; en la que tuvo entre otros alumnos a Fernando Lázaro Carreter.

En 1948 fue elegido miembro de la Real Academia Española y en 1959 de la Real Academia de la Historia.
Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en 1973.

Fue director de la Real Academia Española sucediendo a Ramón Menéndez Pidal.

Obtuvo el Premio Nacional de Literatura 1927, y el Premio Miguel de Cervantes 1978.

Murió en Madrid, el 25 de enero 1990.


30 enero 2026

LA ASCENDENCIA MIXTA HISPANA, DE UN INDIVIDUO ENTERRADO EN EL DOLMEN DE MENGA

 

Revelan la ascendencia mixta hispana, mediterránea y norteafricana de un individuo enterrado en el dolmen de Menga en Antequera

Artículo publicado en la revista Novaciencia

El Dolmen de Menga en Antequera ha sido usado como lugar sacro a lo largo de los siglos. El ADN analizado mediante radiocarbono de dos individuos enterrados en el atrio del Dolmen entre los siglos VIII y XI d. C., han encontrado similitudes con la etnia mozabita Argelia. Los mozabitas son grupo bereber que en la actualidad cuenta con una población de entre 150.000 y 300.000 personas. 

El Grupo de Investigación ATLAS de la Universidad de Sevilla (HUM-694) colabora en un estudio arqueogenómico llevado a cabo por las universidades británicas de Huddersfield y Londres (Instituto Francis Crick) y por la Universidad de Harvard (EEUU) en el que se dan a conocer datos sobre la ancestría genética de los dos varones adultos medievales enterrados en el atrio del dolmen de Menga (Antequera, Málaga) entre los siglos VIII y XI d. C. (periodo andalusí).

Este estudio se apoya en investigaciones previas llevadas a cabo por el Grupo ATLAS en las que se dieron a conocer datos sobre el contexto funerario, la antropología física y la edad radiocarbónica de estos dos individuos, que fueron enterrados en la entrada del gran dolmen neolítico de manera altamente formalizada, con la cabeza apuntando hacia el interior del dolmen. El estudio, ha sido publicado en la revista Journal of Archaeological Science Reports.

En esta investigación, se ha analizado el ADN de dos individuos medievales, datados por radiocarbono entre los siglos VIII y XI d. C., enterrados en el atrio, alineado con el eje de simetría del dolmen. El contenido de ADN era muy bajo y estaba altamente degradado, en consonancia con observaciones previas en la Hispania mediterránea prehistórica e histórica. No obstante, se pudo obtener el perfil genético de uno de los individuos, tras el uso de la técnica de enriquecimiento de SNP, utilizada para poder obtener información genética útil cuando el ADN está muy degradado o presente en cantidades muy bajas.

Este individuo presenta linajes uniparentales típicos de las poblaciones europeas pero un linaje de ADN mitocondrial (ADNmt) compartido con individuos norteafricanos modernos, y a nivel autosómico también mostró ascendencia norteafricana y levantina, en consonancia con la tendencia general en la región durante este período. 

En su linaje de ADNmt, este individuo compartía dos mutaciones con una secuencia observada en un individuo de etnia mozabita moderno en Argelia. Los mozabitas son un grupo bereber nativo del Valle de M’zab en el norte de Argelia, con un idioma propio (el mozabita, que es una variante del bereber) que en la actualidad cuenta con una población de entre 150.000 y 300.000 personas. El análisis genómico de este individuo es por tanto un reflejo de la diversidad genética, demográfica y cultural de la sociedad andalusí.

El estudio propone también una interpretación de estas inhumaciones basada en los datos arqueológicos e históricos, enmarcada en el contexto arqueológico más amplio de la reutilización de monumentos prehistóricos durante el Medievo, un fenómeno ampliamente documentado en Hispania. Los datos recogidos sugieren que en el periodo en el que estas dos personas fueron enterradas, el dolmen de Menga era utilizado como eremitorio o santuario (morabito).

El dolmen de Menga, parte del sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO en Antequera (Málaga, España), fue construido en el cuarto milenio a. C. durante el Neolítico, pero posee una larga historia de uso y frecuentación que se extiende a tiempos históricos modernos. De hecho, es probable que este gran dolmen haya sido utilizado como espacio sacro y/o funerario de forma ininterrumpida desde su construcción entre el 3800 y 3600 a.C. 

 

27 enero 2026

REFLEXIONES DE INVIERNO

 

Este verano pasado tuve el tiempo y las ganas de recapacitar en el blog sobre los acontecimientos que se iban sucediendo y que me movían  a expresarme sobre ellos y sus consecuencias. Hubo compañeros que me comentaron también sus impresiones y se estableció una especie de diálogo a distancia  creo que enriquecedor.

Llegó el otoño.  El regreso a las clases de la universidad, a preparar las  diversas actividades de Amaduma, y también las personales, apagó ese deseo de comunicar por escrito lo que pasaba por mi cabeza. O quizá también, porque esa estación es más serena, y puede que no hayan ocurrido grandes conmociones en estos últimos meses. Y si las ha habido estaban relacionadas con la política: corrupciones diversas, jueces, juzgados, condenas… Un laberinto en el que es muy fácil perderse y se corre el peligro de no encontrarse.

Pero ¡ay amigos!  El invierno  ha llegado y lo ha hecho sin concesiones. Un invierno que ha recuperado su razón de ser: el frío, la lluvia, la nieve y toda esa serie de borrascas  a las que  bautizan (supongo que de forma laica)  y que  llevan nombre  de forma políticamente correcta: uno masculino, otro femenino… La igualdad por decreto. Sobre todo en cuestiones baladíes. En las importantes es más difícil mantenerla.

Pues bien, este invierno ha estallado un volcán eruptivo y demoledor, una ciclogénesis explosiva y nos ha conmocionado a todos. Me estoy refiriendo al trágico accidente de Adamuz, al descarrilamiento y choque de dos trenes en vías contrarias que ha supuesto la pérdida de cuarenta y cinco vidas de un modo aparentemente incomprensible.

Tratan de explicárnoslo: Las vías se habían renovado completamente (ahora completamente no tiene el mismo significado); teníamos el sistema de alta velocidad mejor del mundo (incluso proyectaban aumentarlo en breve), todo era muy guay, maravilloso, vivíamos en el mejor de los mundos posibles. La realidad no entiende de ensoñaciones y hace su aparición de forma cruda. No concede treguas.

Y tenemos cuarenta y cinco familias rotas: niños sin padres, padres sin hijos, jóvenes sin futuro… Terrible. No podemos ni acercarnos con el pensamiento al dolor que arrastran esos familiares y al agujero negro en el que los han sumergido.

No quiero olvidarme del maquinista, también fallecido, en Cataluña. ¿Cómo puede derrumbarse un muro que sostiene un puente? ¿No hay previsión para una lluvia más intensa de lo normal? De ser así en Galicia no existirían muros ni puentes. Todos se habrían derrumbado.

Termino por hoy. Pero me temo que esto solo acaba de comenzar.

MAYTE TUDEA


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