05 septiembre 2024

JOSÉ DE RIBERA: SAN JERÓNIMO PENITENTE

 



José de Ribera, (Játiva, España, 17 de febrero de 1591-Nápoles, Italia, 3 de septiembre de 1652).

Pintor, dibujante y grabador destacado de la escuela española, si bien su obra se hizo íntegramente en Italia, en Roma y en Nápoles principalmente. De  hecho, no se conocen ejemplos seguros de sus inicios en España.

Cultivó un estilo naturalista que evolucionó del tenebrismo de Caravaggio hacia una estética más colorista y luminosa, influida por Van Dyck y otros maestros. Contribuyó a forjar la gran escuela napolitana (Giovanni Lanfranco, Massimo Stanzione, Luca Giordano...), que le reconoció como su maestro indiscutible.

 Etiquetado por largo tiempo como un creador truculento y sombrío, mayormente por algunas de sus pinturas de martirios, este prejuicio se ha diluido en las últimas décadas gracias a múltiples exposiciones e investigaciones, que lo reivindican como creador versátil y hábil colorista.

 Sus obras, enviadas a España desde fecha muy temprana, influyeron en técnica y modelos iconográficos a los pintores locales, entre ellos Velázquez y Murillo. Sus grabados circularon por media Europa y consta que hasta Rembrandt los conocía. Autor prolífico y de éxito comercial, su fama reverdeció durante la eclosión del realismo en el siglo XIX.

Algunas de sus obras fueron copiadas por pintores de varios siglos, como Fragonard, Manet, Fortuny y Henri Matisse, entre otros.

 

 

San Jerónimo penitente

Datación: 1645-1650

Dimensiones: 198 x 150 cm

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Observaciones: De acuerdo con la versión postridentina, representa a San Jerónimo sentado en la gruta, semidesnudo, con un manto sobre las piernas en calidad de Padre de la Iglesia, en actitud de escribir la Vulgata, traducción de la Biblia hebrea y griega al latín. En su mano izquierda sostienen un largo pergamino, mientras en la derecha sujeta una pluma que está a punto de mojar en el tintero. Junto al santo, sus libros, la calavera alusiva a la penitencia, y el león. La entrada de la gruta al fondo deja ver un paisaje característico de Ribera.
Es obra de gran realismo en la que la figura del santo refleja un modelo real, un anciano con el rostro curtido y los músculos endurecidos por el trabajo y los años. La composición, similar a otras obras de Ribera, presenta una diagonal formada por el santo, contrapuesta a la que en profundidad lleva al paisaje en último término, y fuertes contrastes de luz, propios del tenebrismo.

Se conserva una copia idéntica en el Detroit Institute of Arts, y una tercera en una colección privada norteamericana, pero de calidad inferior, ya que debido a su enfermedad el artista se ayudaba de los colaboradores y de un taller. El Museo de Bellas Artes de Córdoba, el de Santa Cruz de Toledo, el Museo del Prado y la propia Academia conservan dibujos de Ribera.

En 1871 este lienzo se incluyó en Cuadros selectos de la Real Academia de las tres Nobles Artes de San Fernando, una colección de estampas que pretendía divulgar el conocimiento de las obras más singulares de la institución y, a la vez, fomentar el arte del grabado. Fue dibujada y grabada por José Guillén. La imagen está acompañada de un texto firmado por Francisco María Tubino.

Restauración: Restaurado antes de 1993.

 

Nuni Yáñez y José Ramón Vega


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