Sonata del Claro de Luna
(Una noche de primavera. La habitación grande de una
vieja casa. Una mujer de edad, vestida de negro, le habla a un hombre joven. No
han encendido la luz. Por ambas ventanas entra una despiadada luz de luna.
Olvidé decir que la Mujer de Negro ha publicado dos o tres interesantes
colecciones de poesía sacra. Y bien, la Mujer de Negro le habla al joven):
Déjame
ir contigo
Qué luna esta noche…
Es buena esta luna, no se marcarán mis canas
La luna hará que mi pelo vuelva a ser dorado –no te darás cuenta
Déjame ir contigo
En noches bañadas por la luna
las sombras se engrandecen en mi casa
Manos invisibles corren las cortinas
Un dedo tenue escribe palabras olvidadas en el polvo que cubre el piano
No quiero oírlas… Cállate
Déjame ir contigo
Sólo un rato, hasta la valla de la fábrica de ladrillos
Hasta donde la calle se esconde tras la curva y aparece la ciudad de cemento,
de aire
Blanqueada de cal lunar
Tan indiferente y etérea
Tan positiva que parece metafísica
Tanto, que finalmente puedes creer que existes y que no existes
que jamás has existido, que el tiempo y sus secuelas no han existido.
Déjame ir contigo
Nos sentaremos un
momento arriba, en lo alto,
Y con el soplo de
la primavera
Podremos incluso
imaginar que volamos….
Fragmento
de: Sonata Claro de Luna
Yannis
Ritsos (Monemvasia, Grecia; 1 de mayo de 1909-Atenas, 11 de
noviembre de 1990) fue un poeta y político griego. Su obra más famosa es Grecidad
(Romiosini, Ρωμιοσύνη), la cual fue musicalizada por Mikis Theodorakis.
Tanto Ritsos como Elytis y Séferis pertenecen a la Generación
del 30 y son considerados los tres poetas griegos más importantes del
siglo XX, siendo él el único en no recibir el Premio Nobel de Literatura.
A cambio, fue el único de los tres en recibir el Premio Lenin de la Paz. Por su
reconocida militancia comunista, su obra fue prohibida en varias ocasiones en
su país, especialmente durante las Dictaduras de Metaxas y de Papadopoulus.
En 1977 recibió el Premio Lenin de la Paz, siendo uno
de los dos griegos, junto con Costa-Gavras, en recibir el equivalente soviético
del occidental Nobel, del cual, a pesar de estar muchas veces nominado, jamás
pudo alcanzar, a diferencia de Elytis y Séferis.
En 1966, había publicado
“Grecidad”, un canto a la resistencia
de los guerrilleros comunistas durante la invasión nazi.
Durante la Transición, el poeta añadirá a su rica
producción poética la publicación de novelas, unidas bajo el título común de “Iconostasio de los Santos Anónimos”
(1983-85). Su último libro fue “Tarde en
la noche” (1987-1989), que destila tristeza, conciencia de pérdida, pero
también una gran esperanza en la creatividad y en la vida, siendo considerado
una forma de la premonición de su muerte.
Finalmente, fallece en Atenas el 12 de noviembre de
1990.
Recibió el Premio Nacional Griego de Poesía por su obra: La Sonata Claro de luna.
La Sonata es un largo poema en el que el sujeto poético es una mujer de
edad que habla a un hombre joven con el constante ruego - "Deja que vaya
yo contigo" - de que le acompañe a abandonar su vieja casa para contemplar
la vida. En el fondo, es una alegoría, pues, del cansancio de la ruina y
decadencia de un mundo, de un país y de una época.
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