La noche
Fresco sonido extinto
o sombra, el día me encuentra.
Sí,
como muerte, quizá como suspiro,
quizá como un solo corazón que tiene bordes,
acaso como límite de un pecho que respira;
como un agua que rodea suavemente una forma
y convierte a ese cuerpo en estrella en el agua.
Quizá
como el viaje de un ser que se siente arrastrado
a la final desembocadura en que a nadie se conoce,
en que la fría sonrisa se hace sólo con los dientes,
más dolorosa cuanto que todavía las manos están tibias.
Sí.
Como ser que, vivo, porque vivir es eso,
llega en el aire, en el generoso transporte
que consiste en tenderse en la tierra y esperar,
esperar que la vida sea una fresca rosa.
Sí,
como la muerte que renace en el viento.
Vida,
vida batiente que con forma de brisa,
con forma de huracán que sale de un aliento,
mece las hojas, mece la dicha o el color de los pétalos,
la fresca flor sensible en que alguien se ha trocado.
Como
joven silencio, como verde o laurel;
como la sombra de un tigre hermoso que surte de la selva;
como alegre retención de los rayos del sol en el plano del agua;
como la viva burbuja que un pez dorado inscribe en el azul del cielo.
Como la imposible rama en que una golondrina no detiene su vuelo…
El día me encuentra.
Recogido en: Vicente Aleixandre – Poesías completas
Vicente Aleixandre nació en
Sevilla el 26 de abril de 1898 pero transcurrió toda su infancia y parte de su
juventud en la ciudad de Málaga. Posteriormente se mudó a Madrid, ciudad en la
que falleció el 13 de diciembre de 1984.
Desde pequeño
se sintió atraído por el mundo de las letras, sin embargo estudió derecho y
trabajó durante varios años en los juzgados. Su verdadera opción por la
literatura tuvo lugar a partir de una enfermedad grave que padeció en
1925, desde entonces ya no pudo separarse de la creación literario.
Durante toda su
vida contó con el apoyo y la amistad de ciertas figuras imprescindibles de la
lírica malagueña como Emilio Prados y Manuel
Altolaguirre.
Cabe mencionar
que Aleixandre fue galardonado con numerosos y prestigiosos premios, entre los
que se encontraron el Nacional y el Nobel de
Literatura; además fue miembro de la Real Academia Española durante
varios años y se lo considera una figura indiscutible de la poesía de la Generación
del 27.
Entre sus obras podemos destacar "Ámbito",
"Espadas como labios" y "Sombra del paraíso".
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor: Se ruega no utilizar palabras soeces ni insultos ni blasfemias, así todo irá sobre ruedas.
Reservado el derecho de admisión para comentarios.