¡Qué pereza, Dios mío, ¡qué pereza! Una
quiere cavilar sobre las cosas que pasan y que nos inquietan (corrupción,
polarización, casos judiciales que nos mantienen asombrados y desolados), y
ahora, hoy, hay que añadir a nuestras preocupaciones estos incendios
devastadores de última generación que arrasan con la naturaleza, los bienes de
las personas y hasta las vidas humanas, como ocurrió en nuestra Comunidad en
fechas recientes. Y con sinceridad, ya no sabes si enfrentarte al ordenador
para comentarlos o meter la cabeza en un cubo de agua muy fría y que las ideas
se paralicen y el cabreo monumental
que a una le domina baje de grados. (El
baño en agua fría es un sistema que apliqué en contadas ocasiones cuando
mis hijos tenían fiebre muy alta y el dalsy
no lograba controlarla). Y resultaba efectivo.
Los
incendios se apagan en invierno.
Frase lapidaria pronunciada por alguno de los responsables que en su día estaban
obligados a cumplirla. Y, además, dicha sin ningún rubor. Siempre los otros son los culpables.
Y
uno se pregunta ¿cómo es posible? Hemos tenido un invierno y primavera de
lluvias muy abundantes y los bosques, el campo y los caminos se han llenado de
maleza. ¿Nadie ha previsto que esos
matorrales se secan con el calor y se convierten en yesca hambrienta de recibir
la más mínima chispa para convertirse
en llama? Y la terrible experiencia del pasado verano ¿tampoco nos sirve?
El
alegato perfecto para encontrar un
culpable a esta situación es el cambio climático. Y lo manosean y lo repiten
los responsables políticos hasta la saciedad. Y es cierto. Hemos abusado del
planeta y está enfadado con nosotros y lo demuestra a la menor ocasión. Las
frecuentes danas que hemos sufrido últimamente son la confirmación de ello.
Pero
¿es el único responsable? ¿Y los ecologistas de salón que dificultan cualquier
labor para regular ríos y barrancos, limpieza de montes y otras acciones que
ayudarían a evitar ciertas catástrofes que ahora nos asolan?
La
naturaleza es sagrada. De acuerdo. Pues ayudemos a mantenerla y
respetarla con inteligencia y sentido común.
MAYTE TUDEA
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor: Se ruega no utilizar palabras soeces ni insultos ni blasfemias, así todo irá sobre ruedas.
Reservado el derecho de admisión para comentarios.