Buscar

08 febrero 2016

EXCURSIÓN SÁBADO DIA 11 DE FEBRERO A RINCON DE LA VISTORIA - CUEVA DEL TESORO Y CASA FUERTE DE BEZMILIANA

Después de una noche como vulgarmente se dice “Toledana”  - los truenos, relámpagos y rayos atronaron durante toda la noche así como una fuerte lluvia –, amaneció un día espléndido ni rastro de lo que había de lo que había transcurrido la noche anterior, por lo que a las once de la mañana en dos autocares partimos de excursión con rumbo a la Cueva del Tesoro en el término del Rincón de la Victoria, tal como se tenía programada, incluía la excursión también una visita a la Casa Fuerte de Bezmiliana.

La Cueva del Tesoro es una de las tres únicas cuevas de origen submarino que se conocen en el mundo y la única en Europa. Está situada en el municipio de Rincón de la Victoria, a unos 15 km. de la ciudad de Málaga. Se encuentra excavada en un promontorio de naturaleza caliza formando un acantilado a orillas del mar Mediterráneo. Se cree que su formación se produjo en torno a la época jurásica.
Su nombre procede de una leyenda sobre un tesoro de la realeza almorávide, encontrado según se cuenta, en el interior de la cavidad.
Con posterioridad, y gracias de nuevo a los movimientos isostáticos, emergieron del fondo del mar los terrenos calizos que se encontraban en los extremos de la plataforma de sedimentación y que no habían sufrido la erosión, ya que habían quedado debajo del agua. Estos dos extremos son las escamas (restos de anteriores composiciones geológicas) calizas de El Cantal y de Comares. Ambas son el último reducto de los terrenos calizos en esta zona.
La plataforma de abrasión, o rompeolas de El Cantal actual se encuentra bajo un acantilado calizo que emergió del mar gracias a los movimientos isostáticos a los que se ve sometida la costa. Al repetirse varias veces este movimiento, podemos observar la existencia de antiguos acantilados y plataformas.

Historia de la Cueva:

Leyenda del tesoro de los cinco reyes
Esta leyenda hace referencia al tesoro de los cinco reyes de la dinastía almorávide, cuyo último rey, Tesufín ibn Ali, habría muerto en la plaza de Orán en el año 1145, a manos de los almohades, tras embarcar el tesoro real rumbo a Al Andalus. Los rastros de este tesoro se perdieron, y fue Fray Agustín de Milla y Suazo, natural de Orán, quien en el siglo XVII recogió la leyenda en su manuscrito, aún inédito, titulado “Historia Eclesiástica y Secular de Málaga y su Obispado”, en el que señala como lugar de enterramiento del tesoro a la cueva del Higuerón. Esta historia fue recogida más tarde en la obra “Conversaciones Malagueñas”, publicada en 1789 por D. Cristóbal Medina Conde, bajo el seudónimo de Cecilio García de la Leña, con todos los elementos de una leyenda, en la que no faltan el gigante ni el dragón. Según este autor, un grupo formado por 17 hombres de reconocido valor se introdujeron en la cueva para buscar el famoso tesoro, y salieron aterrados, convencidos de haber visto “...estampada la figura de un animal extraordinario, que algunos à pesar de su miedo, y perturbación de los sentidos, calificaron de Caimán, u otro animal semejante”; y cuando ya salían “...entre las huellas confusas de sus calzados, advirtieron había una como de pies desnudos, que cada uno de ellos ocupaba más sitio que el ancho y largo de dos pies de los nuestros...” . En una de las salas laberínticas de la gruta se puede observar una formación rocosa que, con imaginación, se podría identificar con la forma de un gigantesco camaleón.
El profesor Laza Palacio encontró durante sus excavaciones un candil de cerámica en el que se habían introducido 6 monedas de oro almorávides, de la época de Alí ibn Yusuf. Su interpretación, después de conocer que para algunas tribus saharauis, herederas de las tradiciones almorávides, el número 6 es de gran valor mágico y supersticioso, fue que aquel tesorillo fue ocultado intencionadamente junto a una de las bocas de acceso a la cueva, como parte de un ritual mágico de ocultación del tesoro.
La leyenda se completa con la intervención de aquel personaje, llamado Antonio de la Nari, natural de Suiza, que pasó casi 30 años buscando el legendario tesoro de los cinco reyes mahometanos, abriendo con dinamita galerías y pasadizos, y que murió en 1847 en una de sus explosiones.
Los datos más antiguos que tenemos de la Cueva del Tesoro y de la leyenda de los Cinco Reyes se remontan al siglo XVIII.
El refugio del payaso maldito
Un ilustrado local, D. Cristóbal Medina Conde, publica en 1789, bajo el seudónimo de Cecilio García de la Leña, la obra titulada Conversaciones Históricas Malagueñas. Según esta obra, fue utilizada la Cueva del Higuerón (actual Cueva del Tesoro) en el año 86 a. C. por Marco Craso para refugiarse durante 8 meses en los que fue perseguido por Mario y Cinna. La tradición del refugio de Craso en la cueva es más antigua porque el propio Medina Conde la recoge de un autor anterior, de finales del siglo XVII, que ya menciona también la del tesoro. Se trata de Fray Antonio Agustín de Milla y Suazo autor de una obra aún inédita titulada Historia Eclesiástica y Secular de Málaga y su Obispado.
Restos arqueológicos :
En 1918 visita la Cueva del Suizo el abate Breuil y nos deja una descripción de la misma en un artículo de la revista « L'Anthropologíe», tomo XXXI, titulado « Nouvelles cavernes ornées paleolithiques dans la province de Málaga». Describe restos de pinturas rupestres que relaciona con las pinturas de signos rojos de la Cueva de la Pileta de Benaoján.
Los trabajos arqueológicos han sido desarrollados por D. Manuel Laza y D. Simeón Giménez Reyna en una zona muy pequeña de la cueva en la sala antes mencionada. Los suelos aparecieron revueltos y muy difíciles de adecuar a una estratigrafía. Se supone que todo está revuelto por antiguos buscadores del tesoro como el mítico suizo.
Los restos aparecidos en estas excavaciones, de los que se puede observar una muestra en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, los clasificamos en los siguientes grupos:
Cerámica: Son numerosos vasos y fragmentos correspondientes al llamado Neolítico de las cuevas.
Industria lítica: Son numerosas las piezas de sílex aparecidas. Destacamos la punta de flecha clasificada por el profesor Luis Pericot como solutrense.
Restos humanos: Abundantes también. Destacamos dos cráneos completos.
Restos de animales: Hay gran abundancia de ellos. Destacamos un conchero y un hueso fósil de Bisón (Paleolítico Superior).
Actualmente se pueden acceder a varias salaas de la cueva:

-SALA DE LA VIRGEN: Recibe este nombre porque fue descubierta por manuel Laza el 12 de Octubre de 1951, día de la Virgen del Pilar. En esta Sala se encontraron restos de dos épocas diferentes, cerámicas del neolítico y piezas de sílex y cerámicas de la época árabe.

-SALA MARCO CRASO: Esta sala fue utilizada como refugio por marco craso en el año 86 a.c. durante 8 meses, huyendo de la persecución sometida por Mario y Cinna (hecho documentado por Plutarco en su obra “Vidas Paralelas).

-SALA DEL AGUILA: En ella destaca una formación pétrea en forma de águila, además de otras formaciones. En esta sala han descubierto algunas pinturaas rupestres: un caballo y un pez, destacando también la presencia de sedimentos marinos.

-GALERIAS LEBERÍNTICAS: Sala de gran belleza donde se observan lasa erosiones producidas por las corrientes marinas.

-SALA NOCTILUCA: En el s. XX Manuel Laza situó el santuario fenicio de la diosa Noctiluca en esta sala basándose en el hallazgo de una betilo, formación pétrea de origen natural utilizada para la representación de esta deidad en la Tierra, con un altar bicome donde se encontraron restos de cenizas pertenecientes a animales. La diosa Noctiluca es la diosa del mediterráneo, que recibió culto desde la Prehistoria hasta la época Antigua en toda la cuenca de mediterráneo.

-SALA DEL VOLCÁN: Recibe el nombre por el ligero aumento de temperatura en su interior debido a que nos encontramos en la sala más profunda que se visita en la cueva.

-SALA DE LOS LAGOS: Es una de las más grandes y espaciosas, donde podemos encontrar formaciones como las estalactitas excéntricas formadas por filtraciones de agua dulce, además de tres lagos que alberga la sala.

Casa Fuerte Bezmiliana

En el siglo XVIII, el Rey Carlos III ordenó la construcción de esta fortaleza, capitaneada por los ingenieros militares, José Grane y Francisco de Gozar, que en el año 1766 levantaron esta edificación como medio de defensa contra los piratas de la costa, fundamentalmente procedentes de Holanda y de Inglaterra.
Ambas fachadas de la fortaleza, están delimitadas por una superficie clásica de forma cuadrada con muros exteriores de piedra y por dos torres contrapuestas diagonalmente colocadas de forma estratégica para una mejor defensa.
En 1992, el arquitecto Álvaro Mendiola, comenzó la restauración de la Fortaleza Bezmiliana y hoy en día, su fama es debida a su reubicación como espacio artístico, dónde periódicamente se realizan actividades culturales y exposiciones de arte. Las obras de restauración acabaron en el mes de abril de 1992 con la aportación del Ministerio de Cultura.
Proyecto de Restauración de la Casa Fuerte "Bezmiliana":
INFORME HISTÓRICO ARTÍSTICO. Un ejemplo típico de fortificación abaluartada del Siglo XVIII. Agustín Cla vijo García.
INFORME TÉCNICO DEL ESTADO PREVIO DEL EDIFICIO.La función sobreseída por el tiempo. Álvaro Mendiola Fernández.



Datos obtenidos de la Wikipedia y de la Web del Ayuntamiento del Rincón


Una vez finalizada y disfrutadas ambas visitas, nos desplazamos a Torre del Mar donde teníamos la comida, y como en ocasiones anteriores dimos cuenta de la misma en el Salón del Mar de Eventos Mainake, y después de un corto y grato paseo subimos a los autocares y partimos con rumbo de regreso a nuestro punto de partida, un día muy agradable  que compartimos todos los componentes de la expedición.



Pinchando en el siguiente enlace podéis acceder a las fotos de este día :

FOTOS DE LA EXCURSIÓN Y LA COMIDA


Joaquín G.






No hay comentarios :

Publicar un comentario

Por favor: Se ruega no utilizar palabras soeces ni insultos ni blasfemias, así todo irá sobre ruedas.