Como la mar, los besos
No
importan los emblemas
ni las vanas palabras que son un soplo sólo.
Importa el eco de lo que oí y escucho.
Tu voz, que muerta vive, como yo que al pasar
aquí aún te hablo.
Eras
más consistente,
más duradera, no porque te besase,
ni porque en ti asiera firme a la existencia.
Sino porque como la mar
después que arena invade temerosa se ahonda.
En verdes o en espumas la mar, se aleja.
Como ella fue y volvió tú nunca vuelves.
Quizá
porque, rodada
sobre playa sin fin, no pude hallarte.
La huella de tu espuma,
cuando el agua se va, queda en los bordes.
Sólo
bordes encuentro. Sólo el filo de voz que
en mí quedara.
Como un alga tus besos.
Mágicos en la luz, pues muertos tornan.
De: Poemas de la consumación, 1968
Vicente Aleixandre nació en
Sevilla el 26 de abril de 1898 pero transcurrió toda su infancia y parte de su
juventud en la ciudad de Málaga. Posteriormente se mudó a Madrid, ciudad en la
que falleció el 13 de diciembre de 1984.
Desde pequeño
se sintió atraído por el mundo de las letras, sin embargo estudió derecho y
trabajó durante varios años en los juzgados. Su verdadera opción por la
literatura tuvo lugar a partir de una enfermedad grave que padeció en
1925, desde entonces ya no pudo separarse de la creación literario.
Durante toda su
vida contó con el apoyo y la amistad de ciertas figuras imprescindibles de la
lírica malagueña como Emilio Prados y Manuel
Altolaguirre.
Cabe mencionar
que Aleixandre fue galardonado con numerosos y prestigiosos premios, entre los
que se encontraron el Nacional y el Nobel de
Literatura; además fue miembro de la Real Academia Española durante
varios años y se lo considera una figura indiscutible de la poesía de la Generación
del 27.
Entre sus obras podemos destacar "Ámbito",
"Espadas como labios" y "Sombra del paraíso".
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