La mejor solución
La
resignación se encarga de arreglar casi todo:
poco a poco se forma una suave costumbre del dolor.
Eso acontece sin protestas y sin vivas.
Uno
se esfuerza hacia arriba
y se acostumbra hacia abajo.
No
son las revoluciones, sino las resignaciones
las que han permitido al hombre que viva,
si es que en realidad ha vivido.
Nadie, sin embargo, ha sobrevivido.
Es
posible arreglar las jubilaciones,
pero las resignaciones se arreglan sin nadie.
Alivian poco a poco y sin cesar todas las instituciones
de las obligaciones y de las opiniones.
Y el ocaso, sonríe.
Harry
Martinson.
Traducción de Octavio Paz
Harry
Edmund Martinson (Jämshög, 1904 - Sollentuna, 1978) Poeta y
novelista sueco, uno de los poetas más originales de su país en el siglo XX,
que perteneció a la corriente de los llamados "escritores
proletarios" suecos. Su primera obra, Barcos fantasmas (Spökskepp, 1929) fue muy bien acogida.
Sus poemas de la antología Cinco jóvenes reflejan una actitud de celebración de la vida,
por oposición a una cultura enjuta, de la que cada vez intentará alejarse más,
en pos de una simplicidad original y de tener contacto con el mundo. Martinson
consigue, gracias a una renovación del lenguaje y a la creación de neologismos,
una concisión de las imágenes que recuerdan a la poesía oriental.
Tras unos años sin escribir, publica sin solución de
continuidad diez grandes obras -entre ellas el volumen de poesía Los vientos alisios (Passad, 1945)
y la novela Camino de Klockrike,
de 1948- que son una síntesis de sus tomas de partido anteriores en contra de
la tecnología y a favor del hombre, con elementos del misticismo oriental.
En Cigarra (Cikada,
1953) y sobre todo en el gran poema épico interestelar Aniara, de 1956, lleva a cabo una
crítica a la civilización de la velocidad, que ha conquistado el cielo y la
Luna pero que ha perdido la humanidad. Otras obras dignas de mención son El camino de la libertad y su Antología poética. En 1974 fue
galardonado con el Premio Nobel de Literatura.
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